viernes, 19 de noviembre de 2010

Impacto del desempleo

El primer gran impacto para el desempleado es el llamado “síndrome de invisibilidad”

¿Qué es el síndrome de invisibilidad?
Cuando una persona tiene este síndrome siente “que no lo ven, que no cuenta”. En una sociedad competitiva parece solo cuenta lo que se tiene o lo que se aparenta tener. Un parado que esté paseando por las calles mire los escaparates, vea en la televisión productos que no puede comprar, se sentirá mal. Como si ya no formar parte de esa sociedad de consumo.

El mundo sigue, pero cada vez son más las personas en paro que día a día sufren los efectos psicológicos. Hay personas en paro que se atreven a pedir ayuda, recurren a familiares o instituciones como Caritas, pero hay personas que por temor o vergüenza no piden ayuda.

El trabajo es fuete de bienestar psicológico y social y es un derecho de la persona.
Quejarse del exceso de trabajo, del jefe o del sueldo son temas frecuentes en todas las empresas. Aún así el trabajo ocupa gran parte de nuestras vidas

  • El empleo impone una estructura del tiempo.
  • Implica experiencias compartidas.
  • contacto con personas ajenas al núcleo familiar.
  • vincula al individuo en metas y proyectos que le hacen crece.
  • Proporciona un estatus social.
  • Crea hábitos y rutinas diarios.

Los efectos psicológicos son diferentes según la edad de las personas desempleadas
Una perdida de autoestima se da en todos los grupos. En los jóvenes: Mayor estado de agresividad y rebelión, que poco a poco deriva en otro de marginalidad. El paro se vive como un fracaso que puede predisponer a la depresión, reducir su círculo social y aumentar su pasividad.
Suelen recluirse en casa, ver la tele, tienen vergüenza ante la familia y amigos. Irritabilidad, trastornos psicofisiolóticos, problemas digestivos, dermatológicos. Piensan que ellos son los culpables de estar en paro.

Las personas más adultas

  • Pasan por varias fases. Una primera de shock, donde se experimenta desorientación, confusión ante lo sucedido y  miedo.
  • Pueden pasar una fase de incredulidad, en que piensen que están de vacaciones, se pueden dedicar a hacer reparaciones en casa, pero en cuanto comienzan a buscar trabajo y experimentan fracasos puede aparecer la irritabilidad.

Cuando realmente asumen el desempleo lo viven como un fracaso personal y social, al igual que los jóvenes tienden a quedarse en casa ante la tele o duermen más de lo habitual con una gran sensación de vacio.
Se ha demostrado que una irritabilidad desproporcionada y un sentimiento de estar desmoralizado junto con la hostilidad son factores clave que pueden llevar a trastornos cardiovasculares.
Luego una persona que está en paro y cada vez está más desmoralizado, irritable le cuesta dormir es conveniente acuda al médico para  que pueda orientarle y si fuera necesario recibir el tratamiento más adecuado.

Fuente|.consumer.es/

Fotos|siempreenmedio.wordpress.com,nuttre.wordpress.com

lunes, 27 de septiembre de 2010

Tomar alcohol y la memoria

Tomar alcohol de forma intensiva aunque solo sea el fin de semana reduce la memoria.

El rendimiento de la memoria de trabajo y de la memoria declarativa verbal disminuye mucho después de tomar alcohol en exceso y estos efectos se mantiene a largo plazo. La ingestión intensiva de alcohol el fin de semana afecta al rendimiento de la memoria de trabajo y la memoria declarativa verbal.

Estos resultados son fruto del estudio realizado en la Universidad de Santiago de Compostela  con un grupo de estudiantes que beben alcohol habitualmente el fin de semana y carecen de síntomas clínicos.

El estudio se lleva a cabo durante cinco años y está desarrollado por el Grupo de Investigación en Neurociencia Cognitiva de la Universidad de Santiago de Compostela dirigido por el profesor Fernando Cadaveira.

Tras comprobar que la ingesta de grandes cantidades de alcohol durante el fin de semana tiene  consecuencias a nivel  neurocognitivo, ahora el objetivo es verificar si se mantiene a largo plazo y tiene influencia en la evolución académica. El estudio muestra que una cuarta parte de los estudiantes de primer año de carrera presentan al menos una vez al mes un patrón de consumo intensivo de alcohol (en un hombre más de cinco unidades de bebida alcohólica en una mujer cuatro). Un tercio podrían ser considerado bebedores de riesgo.

Un total de 136 voluntarios pasaron por pruebas neuropsicológicas y el registro de la actividad eléctrica cerebral evocada. Se emplearon 18 pruebas dirigidas a evaluar las funciones mediadas por algunas regiones cerebrales que parecen más afectadas por el consumo de alcohol. Como la corteza prefrontal relacionada con los procesos de atención, toma de decisiones o el control comporta mental. El hipocampo vinculado a la formación de nuevas memorias.

Si hay personas que piensan que beber mucho los fines de semanas no tienen consecuencias, se equivoca. Aunque el resto de la semana no se beba, el consumo de alcohol excesivo un fin de semana puede causar daños en la memoria además de incrementar el riesgo de otras patologías asociadas al consumo habitual de alcohol.

Fuente: www.diariosalud.net

martes, 3 de agosto de 2010

La Castañeda: narrativas dolientes desde el manicomio general. México 1910-1930

Libro de: CRISTINA RIVERA GARZA

El manicomio general la Castañeda inició su vida pública en medio de las fanfarrias con las que el régimen de Porfirio Díaz inauguró las celebraciones del centenario de la independencia de México el 1.º de septiembre de 1910. En sus patios y pabellones, en sus talleres y jardines, bajo las sombras de sus castaños, se escribió una historia alterna de la modernización mexicana.

Sin heroísmos, desde el lado más doliente de la realidad, esta historia se desarrolló en los diálogos –obsesivos, entrecortados, oscuros– de internos y doctores; comisarios y familiares; policías y licenciados; alrededor del tema de la locura.

Todo formaba parte de la conversación: la fe, el sexo, la pobreza, la pérdida, las distintas formas del rencor, los celos, el amor, la política. Ahí donde los médicos intentaban componer una figura profesional, traduciendo lo que escuchaban a los términos de la incipiente psiquiatría, los internos lograron con frecuencia transmitir sus experiencias personales con el padecimiento mental.

El lenguaje de la calle se introducía, así, a los diagnósticos institucionales. El veredicto familiar. La versión más íntima. La Castañeda permaneció abierta durante 58 años y cumplió con diversas funciones sociales: un hospital, un lugar de cobijo, una cárcel apenas disfrazada, una última oportunidad, un archivo… una ciudad de juguete. Una metáfora de los tiempos por venir. Un futuro que ya nos alcanzó.

Disponible en http://www.gandhi.com.mx

sábado, 31 de julio de 2010

Síndrome creer que se huele mal

El SRO o síndrome de referencia olfativa , quien lo padece cree que huele mal y cómo consecuencia se aíslan o incluso llegan al suicidio. Es tan importante la concepción que tenemos de nosotros mismos que lo que “creemos” sucede aunque no sea cierto condiciona nuestra conducta. Esto es el caso del SRO o síndrome de referencia olfativa, quienes lo padecen están absolutamente convencidos de que emiten hedor y eso les lleva a aislarse y sentirse mal. Sobre este síndrome SRO, comenta la Dra. Katherine A. Phillips, profesora de psiquiatría y conducta humana de la Universidad de Rhode Island y Brown.

Los pacientes sufren muchísimo a consecuencia de esta falsa creencia de que huelen mal. También parecen tener  mayores índices de tendencia al suicidio. El SRO se ha estudiado muy poco, no es un trastorno que sea conocido.El SRO ha sido descrito por todo el mundo durante más de un siglo, consiste en una preocupación sobre la creencia que se huela mal, aunque otras personas no lo perciban.

Se realizó un estudio en pacientes que sufrían SRO, con el fin de determinar las características generales de trastorno.

Los pacientes tenían una media de edad de 33.4 años y habían estado sufriendo el SRO desde que tenían 15 a 16 años.

  • El 60% de los pacientes eran mujeres.
  • Pasaban de 3 a 8 horas en promedio preocupados con pensamientos negativos sobre su olor percibido. Muchos realizaban también actividades repetitivas. Como usar una barra completa de jabón en un día , durante horas al día.
  • El 85% estaba convencido que sus creencias sobre el mal olor eran exactas, aunque nadie mas les oliera.
  • Dra. Katherine A. Phillips, llega a comentar que estos pacientes si ven a alguien rascarse la nariz o hacer algún otro gesto, ellos piensas que es porque les han olido.
  • De entre los pacientes el 95% tenía al menos una conducta compulsiva a diario
  • El 80% se olía a si mismos de forma continua
  • El 68% se duchaba de forma obsesiva.
  • El 50% se cambiaba de ropa repetidamente.
  • Llegaban al extremo de pensar que su mal olor era por sus dientes o amigdalas, consultar a dentistas, otorrinos pensando su boca o ellos olían mal.
  • El 44 % buscaba tratamientos no psiquiátricos, en dentistas, dermatólogos, etc.

La mayoría 85% decían qué podían olerse (sufrían una alucinación olfativa)
La Doctora  Katherine A. Phillips, comenta que se debe animar a estos pacientes a buscar tratamiento psiquiátrico. El tratamiento dental u otro que no sea psiquiatrico no funciona. La Terapia cognitivo conductual ha mostrado ser útil  en algunos casos y también ciertos fármacos.

Fuente: www.nlm.nih.gov

lunes, 19 de julio de 2010

50 GRANDES MITOS de la Psicología Popular

Las ideas falsas más comunes sobre la conducta humana

En una sociedad en la que el conocimiento psicológico lo conforman tanto, si no más, los suplementos dominicales de los periódicos, la prensa del corazón, los programas de televisión y los autoproclamados gurús de la autoayuda, como los últimos avances científicos, es una necesidad acuciante disponer de materiales que nos ayuden a distinguir los hechos de las ficciones, las verdades de los mitos en el mundo de la psicología. Este libro cubre perfectamente esta necesidad utilizando una serie de mitos populares como vehículo para distinguir entre la ciencia y la seudociencia. Organizado en torno a los principales campos de estudios de la psicología moderna, como el funcionamiento del cerebro, la percepción, el desarrollo, la memoria, la emoción, la inteligencia, el aprendizaje, la personalidad, la salud y la enfermedad mental y la psicoterapia, constituye una ayuda inestimable para que el lector pueda evaluar la información y la desinformación que genera la llamada psicología popular.

Prácticamente cada día, la prensa, la televisión, el cine e Internet nos bombardean con toda clase de afirmaciones respecto al funcionamiento del cerebro, la educación de los hijos, las relaciones afectivas, el abuso sexual infantil, los trastornos mentales, el significado de los sueños, etc. Existen también centenares de libros de autoayuda sobre cómo relacionarse con los demás, sobre las adicciones, sobre la felicidad, que ofrecen consejos pocas veces fundamentados científicamente. La industria de la psicología popular configura de diversas maneras el paisaje social de comienzos del siglo XXI y es una prolífica fuente de mitos, una máquina de producir creencias, cosas que ‘todo el mundo sabe que son ciertas’ pero que sin embargo son desmentidas por la investigación psicológica.

Este libro es un ejercicio de desmitificación. En él se desmontan una gran cantidad de falsas concepciones acerca del comportamiento humano, se examina el paisaje de la psicología popular moderna y se ponen las falsas ideas psicológicas más comunes bajo el microscopio de la evidencia científica.

Como solo utilizo el 10% de mi cerebro, tuve que escuchar música de Mozart mientras leía este libro. Luego me tuvieron que hipnotizar para que recordara su contenido, porque lo había reprimido debido a mis traumas
infantiles, pese a que ocasionalmente afloraron partes del mismo gracias a las experiencias extracorporales y a la percepción extrasensorial... Si usted cree cualquiera de esas cosas que acabo de escribir, necesita leer este libro...

Y tendrá que leerlo dos veces si sus desmitificadoras revelaciones le llevan a reprimir el recuerdo de lo que en él se explica. Michael Shermer (Skeptic Magazine).

Este libro es un auténtico ‘cazamitos’ para estudiantes de psicología y para todas las personas interesadas en el conocimiento de la mente y la conducta humanas. Nos recuerda que aplicar la ciencia a las creencias psicológicas cotidianas no es algo solamente valioso, sino que también puede ser enormemente divertido. Carol Tavris (University of California).

El conocimiento verdadero no es nada fácil de obtener y erradicar el conocimiento falso tampoco es una tarea fácil. Este oportuno e interesante libro hace ambas cosas: desmonta muchas creencias comunes procedentes de los márgenes de la ciencia; presenta pruebas en contra de varios mitos que parecen verdaderos; explica por qué la gente cae tan a menudo presa de estas falsedades; y concluye con una serie de seductores hechos acerca de la mente y el comportamiento que dejan claro que la verdad puede ser igual de asombrosa que la ficción. Thomas Gilovich (Cornell University).

http://bibliotecaburidan.blogspot.com/2010/02/50-grandes-mitos-de-la-psicologia.html

sábado, 17 de julio de 2010

Fobia social

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La fobia social está dentro de los trastornos de ansiedad, es un miedo persistente a ciertas situaciones sociales donde hay contacto con otras personas. Como por ejemplo, hablar en público, asistir a fiestas, iniciar una conversación con otras personas. Quien lo padece cree le van a juzgar mal y eso le provoca ansiedad anticipatoria solo con pensar en esas situaciones.


Quien padece fobia social puede entender que sus reacciones son irracionales, que realmente no pasa nada por hablar en público o presentarse a otras personas, pero no puede controlar sus reacciones de ansiedad. Sus reacciones llegan a interferir en la vida diaria de esa persona que llega incluso a evitar el contacto social para prevenir su angustia.


Datos sobre la fobia social
La fobia social es un problema bastante común se da en un 3 al 13% de la población. La fobia social se diferencia de otras fobias en que se da en proporciones similares tanto en hombres como en mujeres.  Tiene un componente hereditario y suele comenzar a partir de la adolescencia o antes de los 25 años.
Una característica es la ansiedad anticipatoria. Es decir las personas comienzan a sentir temor antes que ocurra la situación temida, lo que predispone a sobrellevar peor la situación.
La persona con fobia social tiene una sensación angustiosa sobre que los demás piensen que es una persona tonta, débil o rara


Tipos de fobia social
Fobia social Generalizada: Implica que se experimenta miedo, ansiedad en la mayoría de las situaciones donde  hay interacción social.
Fobia social Específica: Esto es cuando las situaciones que provocan ansiedad son muy concretas como por ejemplo: hablar en público o temer que se está siendo observado mientras se come.
Ejemplo de situaciones temidas por personas que sufren Fobia social


Situaciones tipo son:
Hablar en público (desde en reuniones, exámenes etc)


Asistir a Fiestas
A los espacios cerrados donde hay gente. A  hablar ante un grupo pequeño
Comer o bebe en público
Mirar a la gente a los ojos
Tener que iniciar una conversación con otras u otras personas
Ser presentado a otras personas
Defender o hablar sobre sus opiniones
Escribir o firmar en público
Temor a quedarse en blanco (exámenes o reuniones etc)
Ansiedad a decir o aceptar  cumplidos
Realizar tramites en oficinas, comercios.
Hablar con personas de autoridad.
Sensación de sentirse observado y criticado
Temor al encuentro con una persona desconocida del sexo opuesto
Preocupación por ser el centro de atención, que le miren, le juzguen, hablen mal
¿Qué debo hacer si creo tener fobia social?
Resume con detalle lo que sientes o imprime lo que has leído y acude al médico. Si hacer esto te causa ansiedad coméntalo con alguna persona de tu confianza para que pueda acompañarte.
Hay distintos tratamientos para la fobia social, tu médico te orientará del más idóneo para ti.


Fuente www.fobiasocial.net

Recuerdos | la memoria puede inventarlos

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Expertos en Alemania y Estados Unidos confirman que lo normal lo inherente a la vida humana es recordar erróneamente. Según Herald Welzer psicólogo social y director del grupo Recuerdo y Memoria del Instituto científico de Cultura de la ciudad de Essen.

“Toda nuestra vida es un invento”

Nuestros recuerdos se forman en comunidad con otros, por medio de la comunicación. Un suceso no es lo que pasó, sino lo que se cuenta sobre lo que pasó. Esto se ve claramente en los relatos de guerra , que de ser individuales pasan a formar parte del gran recuerdo colectivo.

La psicóloga Elizabeth Loftus de la Universidad de Washington, ha dedicado su vida al estudio de la fragilidad y la maleabilidad de la memoria. Ha realizado estudios en más de 20.000 sujetos con lo que ha podido demostrar que en un 25% de ellos se podía provocar recuerdos artificiales como sobre un viaje el globo que nunca habían realizado.

En estas investigaciones se comprobó que la memoria se altera y deforma si se agregan informaciones posteriores al recuerdo de un evento.

En el caso de las víctimas de abuso sexual durante la infancia se ha creado un debate como en EEUU, donde hubo juicios basados en recuerdos de muchos años atrás. Hoy en día se critica la ligereza con la que se aplicó la ley en casos en los que los recuerdos pudieron haber sido manipulados por psicólogos que creían haber encontrado la clave a los problemas del paciente.

Los expertos han cambiado su visión sobre la memoria. Hace 15 años se creía la memoria era una especia de archivo infalible de lo vivido. Hoy esa hipótesis ha quedado descartada.
En el terreno legal por ejemplo, especialistas alemanes piensan hoy en anular la figura del testigo, ya que según Thomas Rönnaum de una conocida escuela de abogados en Hamburgo.

Como testigo el ser humano es una máquina defectuosa

En los Estados Unidos por ejemplo un 90% de veredictos incorrectos se deben a testimonios falsos.

En Depsicología nos importa tu opinión si tienes ideas o sugerencias puedes dejar tu comentario. Gracias por leer Depsicologia.com

Fuente www.dw-world.de