miércoles, 17 de octubre de 2012

Contra la depresión, buena salud y mala memoria


ENTREVISTA AL PSIQUIATRA ENRIQUE ROJAS

Enrique Rojas: "Contra la depresión, buena salud y mala memoria"

La enfermedad de la melancolía se ha convertido en una ‘epidemia’. Sólo en España hay cinco millones de personas deprimidas. El psiquiatra Enrique Rojas ha radiografiado a tantos pacientes víctimas de este mal que es considerado toda una autoridad en la materia y cuenta en El Confidencial los motivos, las formas, los tratamientos y las curas de la enfermedad del siglo XIX: la depresión.

 Las personas dejamos de ser felices para deprimirnos. La felicidad es la otra cara de la depresión. El experto opina que este sentimiento positivo tiene que ver con la administración inteligente del deseo, pero, a la luz de los datos, cada vez más gente olvida ser feliz o no sabe cómo conseguirlo. “La administración inteligente del deseo significa que al final lo que uno quiere, lo consigue. Pero muchas veces las cosas que uno ha querido no tenían solidez ni firmeza. Eran endebles, producían fugacidad, algo transitorio que no aporta nada al crecimiento de una persona”.

 Españoles deprimidos

 Enrique Rojas afirma que “hay dos depresiones; dos modalidades depresivas contrapuestas: las endógenas –que son biológicas, bioquímicas y de carácter hereditario y, en general, inmotivadas- y las exógenas -relativas a acontecimientos de la vida-. Las segundas tienen dos notas: las mujeres son sensibles a las frustraciones sentimentales y familiares y el hombre es especialmente sensible a las frustraciones profesionales y económicas. Entre las dos hay un espectro intermedio de formas depresivas: las mixtas -en parte de dentro y en parte de fuera-“.

 “En España la depresión es muy parecida al resto de la Unión Europea con la diferencia de que España tiene un clima mediterráneo en buen medida y la gente es muy abierta y comunicativa. Pasaría como en la Italia del centro y del sur. Son tierras donde la gente vive en la calle y hay una cierta vacuna contra la depresión. Sin embargo en las zonas del norte, en las tierras frías como la cornisa cantábrica el clima es mucho más duro y la situación cambia”, asegura.

 Crisis económica, tensión, estrés y desempleo

 ¿Cómo ser felices cuando lo que nos rodea se vuelve tan complicado, tan imposible de sobrellevar a veces? El doctor Rojas afirma que la tensión y el estrés son una rampa hacia la depresión, pero ¿cómo lo pueden esquivar las personas que viven inevitablemente estresadas? “Hay una manera de evitar lo que se llama el estrés de trabajo que es intentar no sobrecargase más de lo que uno buenamente puede llevar consigo. Los americanos utilizan una expresión que es aprender a decir que no a demandas excesivas de trabajo.

 Por otra parte, las personas que no tienen trabajo, que están en paro, es una de las situaciones más graves de la condición humana en negativo junto con el desamor”.

 Con los bolsillos cada vez más vacíos, muchos españoles no acuden a los especialistas. No se pueden costear un tratamiento. ¿Qué deben hacer estos afectados? “Es difícil. Lo mejor es intentar aprovechar esas circunstancias para hacer un curso de crecimiento en la profesión que uno tiene, en el trabajo, en el oficio, cultivar más las amistades... pero es una situación muy complicada porque la felicidad consiste en tener una personalidad madura y tener un proyecto de vida coherente con tres grandes notas en su seno: amor, trabajo y cultura. La felicidad es una tetralogía a través de la cual yo exploro cómo van esos cuatro segmentos de vida personal”.

 La felicidad cada vez se ve más lejos desde la perspectiva de aquellos que por más que se han esforzado intentando puentear el bache económico, han acabado engrosando las listas del paro. El consejo del experto sobre estas situaciones que “antiguamente se llamaban límite” procede de Unamuno, quien en su libro ‘Diario íntimo’ sentenció ‘no darse por vencido ni aun vencido, no darse por esclavo, ni aun esclavo’. “Yo siempre trato de ver el lado bueno de las cosas. Hay que crecerse ante las dificultades”, dice.

 Tomando cartas en el asunto

 Para evitar caer en la depresión hay que seguir dos pasos: “Tener buena salud y mala memoria, e intentar, a pesar de los pesares, tener la vida llena. Cuando no hay trabajo hay que llenar la vida de cosas que signifiquen un progreso personal. Por ejemplo la cultura, que es libertad y la amistad que es el plato fuerte de la vida. Cuando la depresión ya se ha colado en nuestras vidas: “si es endógena hay que ir al psiquiatra para que nos ponga medicación. Hoy se curan el 90%. Si es exógena, hay que restablecer el equilibrio perdido, si es que se puede, y si no, aceptación de la realidad.  La felicidad consiste en estar contento con uno mismo al comprobar que hay una buena relación entre lo que yo he deseado y lo que he conseguido. Hoy las depresiones endógenas se curan en un 90%. Existe un arsenal terapéutico muy rico y fármacos que frenan la recaída en la depresión, que se llaman estabilizadores del ánimo”, explica. Como el psiquiatra dijo durante la entrega de su último premio, ‘Ojalá nos encerraran en la felicidad y no encontraran la llave’.


El confidencial
@Sandra Remón - 19/11/2008
Fuente: EnriqueRojas.com

martes, 16 de octubre de 2012

Acabar con la estigmatización de la depresión




La depresión es una enfermedad frecuente y las personas que la padecen necesitan apoyo y tratamiento

La OMS celebra el 20.o aniversario del Día Mundial de la Salud Mental

Nota para los medios de información

9 DE OCTUBRE DE 2012 | GINEBRA - Con motivo del Día Mundial de la Salud Mental (10 de octubre), la Organización Mundial de la Salud hace un llamamiento para acabar con la estigmatización de la depresión y de otros trastornos mentales y mejorar el acceso al tratamiento para todas las personas que lo necesiten.

350 millones de personas con depresión
En el mundo hay más de 350 millones de personas con depresión, un trastorno mental que altera sus vidas. Sin embargo, debido a la estigmatización que todavía existe de este trastorno, muchos de los afectados no reconocen su enfermedad y no buscan tratamiento.

La depresión es distinta de las variaciones habituales del estado de ánimo, y se caracteriza por una sensación persistente de tristeza durante dos semanas o más, que interfiere con las actividades laborales, escolares o domésticas. Hay tratamientos psicosociales y farmacológicos eficaces. Para resolver la depresión es fundamental la participación activa de las personas que la padecen y de sus allegados. El primer paso consiste en reconocer la depresión y buscar apoyo. Cuanto antes empiece el tratamiento, mayor será su eficacia.

«Disponemos de algunos tratamientos muy eficaces para la depresión. Lamentablemente, sólo la mitad de las personas con depresión reciben la atención que necesitan. De hecho, en muchos países esa cifra es inferior al 10%», dice el Dr. Shekhar Saxena, Director del Departamento de Salud Mental y Abuso de Sustancias. «Es por ello que la OMS está colaborando con los países en la lucha contra la estigmatización como actividad esencial para aumentar el acceso al tratamiento.»

Las actitudes culturales y la falta de buenos conocimientos sobre esta afección contribuyen a la renuencia a buscar ayuda.

La depresión es frecuente en todas las regiones del mundo
Las estimaciones de la OMS indican que la depresión es frecuente en todas las regiones del mundo. Un estudio reciente respaldado por la OMS reveló que alrededor del 5% de las personas residentes en la comunidad han padecido depresión durante el último año.

La depresión es el resultado de interacciones complejas entre factores sociales, psicológicos y biológicos. Hay relaciones entre la depresión y la salud física; así, por ejemplo, las enfermedades cardiovasculares pueden producir depresión, y viceversa. Una de cada cinco parturientas sufre depresión tras el parto.

Además hay circunstancias como las presiones económicas, el desempleo, los desastres o los conflictos que también aumentan el riesgo de padecer este trastorno.

En el peor de los casos la depresión puede llevar al suicidio. Cada año se suicidan cerca de un millón de personas, muchas de las cuales padecen depresión.

La respuesta de la OMS
La OMS presta asistencia a los gobiernos para que incluyan el tratamiento de la depresión en sus paquetes básicos de atención sanitaria. A través del Programa de acción para superar la brecha en salud mental (mhGAP) se capacita a los profesionales sanitarios de los países de bajos ingresos para que identifiquen los trastornos mentales y proporcionen una atención adecuada, asistencia psicosocial y medicación a las personas con depresión.

La Federación Mundial de Salud Mental inició en 1992 la celebración del Día Mundial de la Salud Mental, que sirve a muchos países y organizaciones para concienciar a la población de los problemas de salud mental y fomentar un debate abierto sobre los trastornos mentales, así como las inversiones en servicios de prevención, promoción y tratamiento.

Para más información, puede ponerse en contacto con:
Tarik Jasarevic
Responsible de Comunicación de la OMS
Tel.: +41 22 791 5099
Móvil: +41 79 367 6214
Correo electrónico: jasarevict@who.int

Dr Shekhar Saxena
Director
Departamento de Salud Mental y Abuso de Sustancias
Móvil: +41 79 30 89 865
Correo electrónico: saxenas@who.int

Dr Mohammad Taghi Yasamy
Funcionario médico
Departamento de Salud Mental y Abuso de Sustancias
Tel.: +41 22 791 2677
Correo electrónico: yasamym@who.int

Fuente: OMS

lunes, 15 de octubre de 2012

Por que nos gusta la musica





Una de las ventajas de la tecnología moderna es que nunca ha sido tan sencillo escuchar justo la música que deseamos, cuando lo deseamos. Independiente de la tecnología que utilicemos para escuchar música, los motivos por lo que lo hacemos son universales.

En primer lugar lo hacemos para aprender sobre otras personas y el mundo que nos rodea. La música cuenta historias sobre personas, lugares y relaciones y nos brinda acceso a nuevas experiencias. La música nos enseña cómo otras personas piensan e incluso cómo viven.

Estudios psicológicos respaldan la importancia de la información que la música transmite a otros sobre nuestras personalidades. En un estudio, los participantes podían juzgar a grandes rasgos la personalidad de otra persona basándose únicamente en sus 10 canciones preferidas. La música también envía un mensaje con respecto al estado del mundo. Dodds y Danforth descargaron las letras de casi 250.000 canciones compuestas entre 1960 y el 2007 y descubrieron que los temas se hacían cada vez más depresivos hasta 1985 y luego se estabilizaron alrededor de 1990, un patrón visto en todos los géneros musicales.

El tipo de música que escuchamos expresan algo de nosotros mismos. Incluso géneros populares como el rock, la música clásica y el blues nos dan una idea de la persona que las escucha. También tendemos a descubrirnos a nosotros mismos a través de la música: puede enseñarnos quienes somos y dónde pertenecemos. A través de la música podemos crear y proyectar una imagen de nosotros mismos.

Una tendencia general en la música popular es hacia el narcisismo. Un estudio realizado por DeWall y colaboradores examinó las canciones en top 10 de EEUU entre 1980 y 2007 y hallaron que las letras relacionadas con comportamiento antisocial aumentaron en ese período.

DePsicologia.com
Vía | PsyBlog

jueves, 11 de octubre de 2012

How TV Can Boost Your Self-Control


Post image for How TV Can Boost Your Self-Control

"Television! Teacher, mother, secret lover."  ~Homer Simpson
After a long hard day's work it feels good to flop down and enjoy your favourite TV show.

Is that so wrong? Or should we be doing something more challenging or creative with our time? Perhaps taking a spin class or learning the Peruvian nose-flute?

A new study, however, suggests that the 'idiot box' may have its psychological uses after all (Derrick, 2012).

Sense of belonging

The problem with stressful days is that they sap our self-control. This is a finite resource which easily runs down at the end of the day.

While you might start out with good intentions for what you'll do in the evening, these are all shot once you're worn out.

One way that we can replenish our self-control is to escape into a familiar social world. People we know well provide a sense of belonging, can give us energy, boost our mood and be self-affirming.

Since research has shown that people experience the characters in TV shows as real people, perhaps they can also provide this sense of belonging.

Where you know everybody's name

When Jaye Derrick from the University at Buffalo tested this in an experiment, she found that after using up their self-control people did automatically seek out a familiar fictional world, such as those found on TV.

Not only that but this immersion in a fictional world also had positive effects. People did better at a difficult puzzle that required self-control once they'd watched a favourite TV program or read a favourite book.

A second study suggested it wasn't just about watching any old TV show. It made a difference that the fictional world was a familiar one, such as you might enjoy in a well-established sitcom or drama series.

None of this is to say you should drop your real friends and rely totally on Frasier Crane, Jerry Seinfeld or Homer Simpson for your social interactions. But this research does suggest that, at least in the short-term, watching a familiar TV programme can have a restorative effect on self-control.

Image credit: Luca Rossato
Source: PsyBlog

El efecto Tetris, cuando la realidad se difumina




¿Quién no ha jugado al menos una vez en la vida al Tetris? Se cuenta que su propio creador no podía terminar de escribir el código porque estuvo jugándolo durante varios días. Más allá de que esta anécdota sea cierta o no, lo cierto es que el Tetris es bastante adictivo y precisamente por eso ha sido tema de investigación de numerosos estudios realizados en el ámbito de la Psicología.

Así, se ha podido descubrir el “Efecto Tetris”, que haría referencia a un fenómeno de obnubilación de nuestros pensamientos, imágenes mentales y sueños como consecuencia de haber estado realizando la misma actividad durante horas. En práctica, se descubrió que las personas que jugaban al Tetris durante muchas horas seguidas después solían ver los patrones del juego en el mundo real e incluso en sus sueños.

Como puedes presuponer, este fenómeno no se restringe a este juego sino que también se puede aplicar a otras actividades de la vida, fundamentalmente si por cuestiones de trabajo debes estar varias horas delante de un telescopio o un microscopio, si eres un experto en control de la calidad y ves desfilar ante ti cientos y miles de productos casi idénticos, si conduces durante largas distancias o incluso si juegas durante mucho tiempo ante un tablero de ajedrez o de damas.

Los programadores informáticos también han reportado experiencias similares: suelen soñar con el código. Mientras que los matemáticos suelen verse “perseguidos” por las ecuaciones que intentan resolver durante el día.

Quienes han estado expuestos constantemente a ruidos constantes como el que realiza un ventilador de techo, una taladradora o una ametralladora también han reportado escuchar un sonido similar, incluso cuando la fuente primaria se ha detenido.

¿Cuáles son las causas de este fenómeno?

En el pasado se pensaba que el Efecto Tetris estaba determinado por la memoria. Sin embargo, un estudio realizado en la Escuela de Medicina de Harvard demostró que este fenómeno está más desligado de la memoria de lo que pensamos. De hecho, estos investigadores hicieron que un grupo de personas con amnesia anterógrada (incapaces de formar nuevos recuerdos declarativos) jugara al Tetris. Así, se apreció que al día siguiente los participantes reportaron haber soñado con estas formas, si bien eran incapaces de recordar que habían jugado al Tetris.

Probablemente la explicación se halla en el hecho de que el Tetris nos sumerge completamente en un entorno, captando la atención de todos nuestros sentidos. Por ende, después nuestro cerebro tiene que esforzarse mucho para poder cambiar esta estructuración que nos permitía jugar muy concentrados. De esta forma, quedan residuos o lo que podríamos llamar “patrones neurales activos” relacionados con la actividad anterior.

Los beneficios del Tetris

Más allá de este efecto, que puede resultar bastante molesto, un estudio realizado en el lejano 1994 demostró que doce sesiones de 30 minutos cada una, puede mejorar nuestras habilidades espaciales. Específicamente, en las destrezas relacionadas con la rotación mental, la percepción espacial y la visualización espacial.

Otro experimento más reciente, desarrollado en el 2009, indica que los videojuegos como el Tetris pueden ayudarnos a prevenir la formación de recuerdos traumáticos. De hecho, cuando el “tratamiento a base de Tetris” se aplica poco después del evento traumático, la capacidad de atraer nuestra atención de este juego es tal que puede prevenir el recuerdo de las imágenes traumáticas y esto disminuye la precisión, la intensidad y frecuencia del recuerdo.

Fuentes:
Holmes, E. A. at. Al. (2009) Can Playing the Computer Game "Tetris" Reduce the Build-Up of Flashbacks for Trauma? A Proposal from Cognitive Science. PLoS ONE 4 (1).
Stickgold, R. at. Al. (2000). Replaying the Game: Hypnagogic Images in Normals and Amnesics. Science; 290 (5490): 350–353.
Okagaki, L. & Frensch,P. (1994) Effects of video game playing on measures of spatial performance: Gender effects in late adolescence. Journal of Applied Developmental Psychology; 15(1) 33-58.
Escrito por Jennifer Temática: Percepción Tecnología

lunes, 1 de octubre de 2012

La muerte de un ser querido y el duelo psicológico




La muerte de un ser querido deja un vacío inmenso, a veces sientes un dolor profundo y lacerante que te quita el aliento y las ganas de vivir. Y es que enfrentar el hecho de que una persona a la que amabas no está más a tu lado es uno de los retos más difíciles ante los cuales nos pone la vida.

Muchos afirman que el tiempo lo cura todo, particularmente no creo que esta frase de la sabiduría popular pueda aplicarse a los casos en que perdemos a una persona amada. Con el pasar del tiempo los sentimientos de dolor profundo se van mitigando y en su lugar se instaura una nostalgia que va y viene y que se hace particularmente fuerte en las fechas significativas o en los momentos en que necesitamos apoyo emocional. Así, la ausencia de la persona amada siempre se mantiene, aunque pasen años, pero afortunadamente es algo con lo que aprendemos a vivir.

Cuando ocurre la muerte de un ser querido todos pasamos por una etapa de duelo psicológico pero cada cual la elabora a su manera.

La primera etapa del duelo se le denomina de evitación porque la persona, asumiendo un mecanismo de defensa, niega la pérdida. En esta fase nos sentimos en estado de shock y se manifiestan los sentimientos de incredulidad hacia lo acontecido. En otras palabras, nos sentimos profundamente tristes, lloramos con frecuencia pero aún no hemos concientizado la pérdida de la persona. Esta fase le permite a nuestro Yo asimilar gradualmente el golpe y puede durar lo mismo algunas horas, semanas o incluso meses.

La segunda etapa es la fase aguda del duelo donde ya hemos comprendido que la persona amada no estará más y comenzamos a experimentar el dolor por la separación. Entonces emerge el desinterés por las cosas que nos rodean y por el mundo en sentido general y surgen los sentimientos de angustia y de rabia. Esta fase es particularmente difícil porque estamos deshaciendo los lazos con la persona que perdimos pero a la misma vez no deseamos hacerlo por lo que experimentamos continuamente sentimientos ambivalentes. A veces nos sentimos alegres por alguna situación e inmediatamente nos recriminamos por ello.

En esta fase solemos reflexionar mucho sobre las características de nuestra relación con la persona que hemos perdido y usualmente aparecen los sentimientos recriminatorios y de culpabilidad pues pensamos que de alguna forma pudimos evitar su muerte o podíamos haber actuado de otra manera en algunos momentos de la relación. Obviamente, tener estos pensamientos no sirven de nada pero en muchas ocasiones los mismos acuden una y otra vez a la mente, siendo particularmente difícil eliminarlos.

En la última fase, la resolución del duelo, finalmente nos reconectamos con nuestra vida cotidiana en el sentido de que volvemos a encontrarle un sentido a las actividades que realizamos. Entonces cuando recordamos a la persona que hemos perdido no aparecen sentimientos de profunda tristeza sino de cariño y nostalgia.

¿Existe alguna forma de evitar el duelo?

Absolutamente ¡no! Pero si existen formas diversas de elaborar el duelo de forma que el mismo sea más llevadero para nosotros. Así, es importante que:

- Te des permiso para estar en duelo. Necesitas ser vulnerable, sentir el dolor y aceptarlo como algo normal.

- Deja que las emociones fluyan. No hay nada más negativo que no expresar las emociones porque éstas terminan haciéndonos daño. Por ello, cuando expresamos la rabie, el miedo y el dolor; estaremos transitando el camino hacia la recuperación.

- Bríndate tiempo para recuperarte y sé paciente contigo misma. No quieras estar bien de la noche a la mañana, fingir que eres fuerte y retomar la vida como si nada hubiese pasado. La pérdida de una persona amada es algo que nos cambia y necesitamos tiempo para aceptarlo.

- Busca apoyo en los otros. De seguro hay personas a tu alrededor que están dispuestas a ayudarte pero no saben cómo. Ayúdalos a ayudarte.

- Bríndate el permiso para descansar y para divertirte. No tienes que sentirte en culpa si en algunos momentos la pasas bien con los amigos y sobre todo: no te atiborres de trabajo como una forma para olvidar, sólo conseguirás dañar tu salud.

- Aplaza las decisiones importantes que debas tomar en tu vida. Cuando perdemos a un ser querido nos sentimos particularmente frágiles, no podemos pensar con claridad y somos propensos a tomar decisiones de las cuales después podemos arrepentirnos. Lo mejor es dejar a un lado todas aquellas decisiones importantes que puedan ser postergadas para tomarlas en un momento más adecuado. Recuerda que iniciar una nueva relación afectiva no suplantará jamás la pérdida.

Consejos para aquellos que sostienen a la persona que ha experimentado la muerte de un ser querido

Quienes están alrededor de la persona que experimentó la pérdida usualmente se preguntan qué deberían hacer para aliviar el dolor. En primer lugar deben conocer que ninguna frase es buena para consolar porque absolutamente cualquier idea adquiere un carácter nimio. Las frases hechas no sirven de nada, comunicamos mucho mejor nuestro sentir y pesar con un abrazo que diciendo frases del tipo: “con el tiempo o superarás”; precisamente porque en esos momentos la persona no desea superar nada y porque, con el pasar del tiempo uno se sobrepone al dolor pero no supera la pérdida.

Así, la mejor forma de ayudar es apoyar con la presencia y escuchar lo que tiene que decir la otra persona. En esos momentos lo más importante para quien perdió a alguien es sentir el cariño y la comprensión de las personas que le quedan.

Otra forma de ayudar a la persona es proponiéndole actividades que puedan ser de su agrado y que puedan distraerla de pensar en la pérdida. No obstante, debe puntualizarse que si la persona no está de humor para ello, es preferible dejarla y no insistir.

Por último, debe conocerse que el periodo de un duelo “normal” se puede extender hasta por seis meses. Pasado este tiempo si la persona no se repone es necesario pedir ayuda especializada.

Terminemos con una frase de Francois Mauriac: “La muerte no nos roba los seres amados. Al contrario, nos los guarda y nos los inmortaliza en el recuerdo. La vida sí que nos los roba muchas veces y definitivamente.”

Escrito por Jennifer Temática: Desarrollo Personal

El uso del tiempo como indicador de bienestar




El psicólogo y premio Nobel de economía Daniel Kahneman y el economista Alan Krueger[1], proponen una nueva alternativa para medir el bienestar social. Para Kahneman y Krueger, el bienestar viene dado por la fracción del tiempo que las personas pasan en estado placentero. Por lo tanto, para determinar los niveles de bienestar, los académicos sostienen que debemos entender cómo las personas asignan su tiempo entre diferentes actividades (entre el trabajo, las relaciones sociales, el cuidado del hogar, el entretenimiento y otras actividades) y qué tipo de sentimientos (placer o desagrado) experimentan al realizar cada actividad. Mientras menor sea el tiempo empleado en actividades no placenteras, mayor será el nivel de bienestar.

En artículos anteriores hemos –por un lado– apoyado la necesidad de crear nuevos indicadores de desarrollo que vayan más allá del PIB per cápita, y –por el otro– hemos sido críticos de aquellas propuestas que son exclusivamente basadas en variables subjetivas. En particular, hemos enfatizando que no debemos obsesionarnos por la felicidad como única medida de progreso. La propuesta de los académicos de Princeton, en cambio, intenta atinar a un punto intermedio: incorporar una dimensión faltante del desarrollo –como es la asignación de nuestro tiempo y las emociones que esto nos produce– pero con data objetiva.

Kahneman y Krueger parten expresando fuertes críticas por las encuestas tradicionales de felicidad y de bienestar (que comúnmente utilizan preguntas como: ¿Qué tan satisfecho(a) [o feliz] se encuentra usted con su vida?). En particular, hacen énfasis en la diferencia entre utilidad experimentada y utilidad recordada; una distinción entre las emociones que las personas viven en tiempo real y las emociones que las personas recuerdan haber vivido. A través de experimentos sociales, Kahneman y otros demostraron que existe una marcada diferencia entre ambas utilidades, y concluyen que evaluaciones retrospectivas (como lo son las encuestas de felicidad) no son una buena medida de las emociones realmente vividas.

Adicionalmente, en su último libro “Thinking, Fast and Slow”, Kahneman explora el funcionamiento de nuestro sistema de pensamiento y explica que las personas inconscientemente substituyen la pregunta ¿qué tan feliz estás? (una pregunta difícil), por la pregunta (más fácil): ¿de qué tan buen humor estás? Debido a esta substitución inconsciente de humor por felicidad, el contexto en el cual se realiza la encuesta termina siendo un factor determinante en los resultados, generando un sesgo importante.

Dado lo anterior, Kahneman y Krueger sostienen que el método más adecuado para medir utilidad experimentada (lo sentimientos realmente vividos y no los recordados) es aquel que pueda evitar los efectos de juicio retrospectivo y de memoria en el mayor grado posible. Evidentemente, obtener las emociones en tiempo real de las personas es inmanejable. Por ello, la alternativa diseñada y propuesta por Kahneman y Krueger es un método llamado el Day Reconstruction Method (DRM). El DRM básicamente es una encuesta donde las personas hacen un recuento del día anterior (“ayer”), dividiendo el día en episodios. Para cada episodio, los encuestados proporcionan detalles de la actividad realizada, el tiempo utilizado, el lugar donde se encontraban, los acompañantes y las emociones que sintieron durante ese episodio. En función de las emociones respondidas, cada evento se cataloga como placentero o desagradable. Conociendo la duración del episodio y sabiendo si fue placentero o no, se puede determinar la proporción de tiempo total que es empleado en actividades desagradables – un indicador que Kahneman y Krueger han denominado el U-index (U-index por su denominación en inglés: Unpleasant-index). El seguimiento en el tiempo del U-index brinda la posibilidad de saber si la vida cotidiana se está poniendo más o menos agradable, y permite comprender el por qué – una información que es relevante para el diseño y ejecución de políticas publicas. Por ejemplo, podemos pensar que el U-index –al contener información sobre el tiempo y los sentimientos experimentados durante la actividad laboral– permite explorar el impacto de reformas laborales al medir la calidad (y no sólo la cantidad) del empleo.

Quizás el punto que merezca más análisis sobre la propuesta de los académicos, es el efecto de la teoría de la adaptación sobre el U-index. Carol Graham, del Instituto Brookings, sostiene que las personas en ausencia de capacidad para llevar a cabo una vida plena –por ejemplo, por falta de educación o de salud– le asignan mayor valor a experiencias del día-a-día, como las amistades, la familia o la religión, y por ende reportan mayores niveles de satisfacción. Un efecto similar puede darse con las mediciones del uso del tiempo: puede darse el caso que la proporción del tiempo en estado placentero aumente simplemente porque las personas se han acostumbrado  a  su nueva condición y no porque objetivamente haya habido una mejora.

De cualquier manera parece interesante explorar cómo las personas deciden invertir su tiempo y las emociones que experimentan como resultado de esa decisión… y también da espacio para una reflexión personal: ¡si quieres ser más feliz, evalúa tu uso del tiempo y asegúrate de invertir más tiempo en las actividades que te generen más emociones positivas!

revistahumanum.org

[1] Ambos profesores de asuntos públicos en la Universidad de Princeton. Desde Noviembre 2011, Alan Krueger se desempeña como presidente del consejo de asesores económicos para la Casa Blanca.