miércoles, 28 de noviembre de 2012

Moverse... a pesar de la esclerosis múltiple




Puede empezar con visión doble (diplopía), mareos, problemas intestinales, fatiga, hormigueo en la planta de los pies, falta de fuerza en las piernas y, muchas veces, inestabilidad y desequilibrio al andar. Pero el mayor problema es que pueden darse otros muchos síntomas y todos ellos aparecen de forma esporádica, un brote, un momento, unos días, y las primeras veces puede ser tan vago que incluso pasa desapercibido o se achaca a cualquier otra cosa... Llega un momento que, tras acudir al médico, encuentran nombre a lo que pasa y parece que el mundo se derrumba: esclerosis múltiple.

Esta enfermedad, diagnosticada actualmente a alrededor de 46.000 personas en España, 500.000 en Europa y más de dos millones en el mundo entre los 18 a los 50 años y con mayor primacía en las mujeres que en los hombres, termina afectando a la calidad de vida y la actividad laboral de los que lo sufren, sobre todo cuando la enfermedad de causas todavía desconocidas, ataca especialmente a la movilidad. Según los datos de Esclerosis Múltiple España (FELEM), "el 70% de estos pacientes acaba teniendo problemas de movilidad a los 10 o 15 años desde su diagnóstico, el 40% de ellos necesita algún apoyo para caminar (como muletas o bastones) y un 25% necesita una silla de ruedas".

Pero tanto esta asociación, como especialistas de distintos ámbitos y pacientes inciden en un mensaje positivo: "Es importante ver que no estamos solos, que los médicos informan sobre los nuevos avances y que existen consejos para llevar una mejor vida", comenta María José Aguilera, enferma de esclerosis desde hace 20 años.

'EMovimiento'
Precisamente, con este objetivo se ha presentado la plataforma 'EMovimiento', un conjunto de espacios en internet centrados en los problemas de movilidad que causa la esclerosis múltiple y cómo poder afrontarlos. Pero también es mucho más. "En nuestro blog, www.emovimiento.es explicamos en qué consiste la enfermedad, se dan cita los consejos y actualidad sobre la esclerosis por parte de diferentes especialistas médicos, desde neurólogos a fisioterapeutas, y puedes conocer a otros pacientes que están pasando por lo mismo", explica Ana Torredemer, presidenta de FELEM.

A ello, se le une el canal oficial de Facebook de FELEM, así como su cuenta de Twitter y el hashtag #EMovimiento. "Esta plataforma está realizada con el esfuerzo de un comité de expertos en esclerosis múltiple multidisciplinar que van a tratar todos los problemas de movilidad que acarrea la enfermedad y que tiene como objetivo sensibilizar a la comunidad médica, cuidadores, familiares y sociedad en general, además de acercar los casos entre pacientes", explica Torredemer.

Uno de los organizadores de esta plataforma es el doctor Rafael Arroyo, coordinador de la Unidad de Esclerosis Múltiple del Hospital Clínico San Carlos de Madrid y jefe del servicio de Neurología y neurofisiología del Hospital Quirón Madrid. "Estamos hablando de una enfermedad grave y frecuente que afecta a la movilidad de forma recurrente, no sólo de las extremidades inferiores, como muchos piensan, sino también superiores y a la cara. El 70% de los pacientes que tienen esclerosis señala estos problemas como su mayor quebradero de cabeza, ya que tiene dificultades hasta para coger un vaso, lo que merma su calidad de vida y, en especial, su vida profesional, pues aumenta el absentismo laboral y muchos lo señalan como la causa de la pérdida de empleo", explica.

"Por ello es fundamental prevenir, identificar y tratar los problemas de movilidad de estos pacientes para que el impacto sea el menor posible", indica el doctor Arroyo. "Para ello, a día de hoy la terapia más efectiva es la rehabilitación integral y, a ello, se puede añadir distintos fármacos sintomatológicos. Además, estamos a la espera de que el año que viene se comercialice otro fármaco que incide en el aumento de la velocidad de movimiento y que podría ayudar a un 40% de los pacientes españoles", comenta.

Tanto para este especialista como para Irene Bartolomé, fisioterapeuta de la Fundación Esclerosis Múltiple de Madrid, "el mayor problema es que muchos de los pacientes más jóvenes intentan ocultar su enfermedad por miedo a cómo va a repercutir en su vida personal, laboral y social, por lo que se forma una dura barrera médico-paciente. Sin embargo, es importante que se entienda que cuanto antes se empiece el tratamiento, mejor se podrá combatir sus efectos. Y a esto también tiene que ayudar la sociedad en general, ya que invertir en los tratamientos contra la esclerosis es eficiente para todos, pues el paciente podrá seguir trabajando y, cuanto antes empiece a tratarse, menos costará a la Sanidad", remarcan.

elmundo.es
November 27th, 2012
view original

'Efecto Pinocho', las mentiras sí afectan la nariz



















Científicos de la Universidad de Granada han comprobado experimentalmente que las mentiras afectan a la nariz, aunque no alargándola, como a Pinocho, sino provocando cambios en la temperatura de la zona. Esto ocurre en general cuando se hace un gran esfuerzo mental, o durante un ataque de ansiedad. Mediante el uso del termógrafo, han comprobado también que la excitación sexual a nivel térmico es muy similar en hombres y en mujeres.

Cuando una persona miente, se produce un “efecto Pinocho” gracias al cual la temperatura de la punta de su nariz aumenta o disminuye, y también aumenta su temperatura corporal en la zona del músculo orbital, en la esquina interna del ojo.

Si realizamos un gran esfuerzo mental, desciende la temperatura en nuestra nariz, y ante un ataque de ansiedad, se produce una subida general de la temperatura facial. Estas son algunas de las conclusiones de una investigación pionera sobre termografía realizada en el departamento de Psicología Experimental de la Universidad de Granada, que ha descubierto nuevas aplicaciones de esta sugerente técnica.

La termografía es una técnica basada en la detección de la temperatura de los cuerpos que se aplica a multitud de áreas como la industria, la construcción o la medicina. Las cámaras termográficas se emplean para cuestiones tan distintas como medir con exactitud la pérdida de energía de los edificios, o como indicador de enfermedades respiratorias en animales bovinos o de la rabia en mapaches.

En el siglo XX, la termografía experimentó su mayor desarrollo tras la Segunda Guerra Mundial, con el impulso de las investigaciones militares para detectar al enemigo (visión nocturna) que llevaban a cabo en el ejército de Estados Unidos.

Los científicos han descubierto que, ante situaciones en las que un sujeto realiza un esfuerzo mental (enfrentarse a tareas difíciles, al ser evaluado o al mentir sobre hechos), se producen cambios térmicos faciales.

Además, la termografía sirve para evaluar las emociones (ya que el patrón térmico facial es diferente), y para determinar el contagio emocional. “Por ejemplo, las personas con una empatía muy alta, si ven a alguien sufrir mediante descargas eléctricas en el antebrazo, se contagian y la temperatura de su antebrazo aumenta”.

Además, en determinadas enfermedades neurológicas, como la esclerosis múltiple, el organismo no regula bien la temperatura ante el calor y el frío, lo que se detecta con un termograma. Otras aplicaciones de la termografía son determinar el patrón corporal de grasa, algo de gran utilidad para los programas de adelgazamiento y entrenamiento físico, así como los cambios de temperatura corporal en celíacos, personas con anorexia, etc.

Original en Culturizando.com
@Culturizando
Fuente: tendencias21.net

lunes, 26 de noviembre de 2012

10 Amazing ways to get the Most out of your Brain

How to use brain fully
How to Utilize Maximum usage of brain
How to get the most out of your brain



Here are 10 interesting techniques to get most out of your brain. Hope it might helpful to you...

1. Make sure you get plenty of exercise: For example, “Scientists at the Salk Institute for Biological Studies in La Jolla, Calif., found that adult mice who ran on an exercise wheel whenever they felt like it gained twice as many new cells in the hippocampus, an area of the brain involved in learning and memory, than mice who sat around all day discussing Lord of the Rings in Internet chat rooms.[1]”

2. Expose yourself to novel experiences: This forms new connections in the brain, and gets underused areas working again. The benefit to you is an active, alert brain.

3. Be curious and ask “why?”: The brain is designed to question and to think. Thus, you build new neural pathways when you search for new solutions.

4. Laugh more: This releases endorphins – the body’s feel good hormones – and shakes up our thinking, and disrupts habitual patterns.

5. Eat more fish: Fish contains essential nutrients that nourish the brain. This is especially important for the young children, and the elderly (as it builds new connections, and staves off dementia.

6. Reduce your consumption of saturated fats: “When researchers at the Universityof Toronto put rats on a 40-percent-fat diet, the rats lost ground in several areas of mental function, including memory, spatial awareness and rule learning. The problems became worse with a diet high in saturated fats … Also, fat can reduce the flow of oxygen-rich blood to your brain, and it may also slow down the metabolism of glucose, the form of sugar the brain utilizes as food.[2]”

7. Get plenty of sleep: Sleeping on problems, and on new information, can improve our understanding and assist with retention.

8. Do important tasks when your brain is most awake: Every 90 minutes, we cycle through period of peak and low consciousness. To master key tasks, do them when you’re most alert, and not when you’re drowsy, or about to fall asleep.

9. Develop concentration: We need to learn to focus and to fully concentrate to develop our thinking and increase our brain’s connections. But being constantly distracted interrupts this crucial process.

10. Make time to play: Play encourages us to be more creative in our thinking, to develop better strategies, and think outside the box.


Psychtronics.com gives the only interesting topics of psychology and science and you need not to be a professional to understand the articles in the psychtronics. They are easy to understand to everyone and it is mainly for the college students and Psychiatrists.
Like us in FB to get Updates: www.facebook.com/psychtronics
Follow us in twitter: www.twitter.com/psychtronics

sábado, 24 de noviembre de 2012

Facebook y Twitter: ¿el reflejo de lo que somos?




Las redes sociales han invadido todos los espacios mediáticos. Las televisoras, la radio, e incluso los medios impresos tienen su cuenta en Twitter y en Facebook. La televisión además apela contínuamente a los internautas para que se comuniquen vía estas redes sociales, pero la realidad es que no es que les importe mucho nuestra opinión. No. Lo que buscan es saber el grado de aceptación que tienen sus emisiones y por ende, hacen una sencilla correlación entre el número de tuits recibidos con el que el programa puede tener.

Pero más allá de esto, halló que Facebook, por ejemplo, es un reflejo de la superficialidad con la que manejamos muchos temas que inciden en nuestra vida cotidiana. Así, resulta que alguien pone un mensaje protestanto por la nueva autopista urbana que se está construyendo en el periférico de la ciudad de México. Dice quien comunica esto algo así: “¡No a la autopista urbana! ¡Unete en contra de las decisiones unilaterales del gobierno citadino!”, “Dale click en me gusta si estás de acuerdo”, etcétera. Entonces, en un arranque de interés le escribo a esa persona para que me diga qué acciones se piensan tomar y descubro que no hay ningún plan de ataque, no hay ninguna intención de oponerse realmente, de protestar por esta posible injusticia. Sólo publica su descontento pero no piensa hacer nada. Quizás crea que las cosas puedan cambiar dando clicks con su ratón. No lo sé.

Cabe decir que en Facebook hay un apartado llamado Causas (“causes” en inglés), en donde cualquiera puede proponer una causa en favor de lo que se le antoje, o en contra de lo que quiera. Muchas de esas causas buscan donativos. Si buscan ese apartado, verán que hay loables causas en contra del cáncer de mama, en favor de proteger al planeta, en contra del cambio climático, entre miles que pueden verse ahí. Y se ven muchísimos que se adhieren a dichas causas. Hasta ahí todo se ve muy bonito, pero a la hora de los donativos las cosas cambian. Por ejemplo, una causa con millones de seguidores han aportado -en promedio- unos dos centavos por persona para apoyarla. Desde luego que nadie apoya con un par de centavos. Lo que en realidad pasa es que poca gente sí se compromete y a la hora de apoyar, de verdad apoya y no se contenta con dar click para apoyar y sentirse mejor, aunque en el fondo no haga nada.

Otro fenómeno que ocurre con frecuencia es la cantidad de personas que copian en su muro una imagen en donde hay una frase célebre, adjudicada a un personaje de importancia, en donde dice una frase que es una obviedad, una perogrullada. Así, Albert Einstein es uno de los personajes más socorridos y con la ayuda de photoshop alguien hace un bonito afiche con una frase babosa que en la mayoría de los casos ni la dijo el científico y si la dijo, la sacan totalmente de contexto por lo que resulta la frase en cuestión hasta idiota. Pero quien pone esas frases apela al nombre o fama de alguien importante para que hacer fuerte un punto de vista. Vamos, alguna vez decía yo para hacer un punto de vista fuerte lo siguiente: “esto lo pudo haber dicho Borges”… Y me preguntaban: “¿eso dijo Borges?”, a lo que respondía: “no, pero pudo haberlo dicho”. Parece que éste es el denominador común en Facebook.

Y ahora con la guerra entre Palestina e Israel no falta quien pone los dibujos que han hecho los niños palestinos, víctimas de estas terribles guerras. Y remata quien pone esas imágenes con un “para que tengamos conciencia de lo que pasa”… ¿Y entonces? vemos niños lacerados por los bombazos israelíes y quizás cobremos conciencia no sé de qué, sobre una guerra que se lleva a cabo en quién sabe qué parte del Mundo, porque seamos francos ¿quiénes de nosotros sabemos dónde está Palestina, Israel y la franja de Gaza? Pero eso sí, pongamos estas terribles imágenes. A ver si hacemos conciencia en los demás. Yo me pregunto para qué, porque finalmente no podemos hacer nada. En México tenemos teribles problemas, por ejemplo, en términos de pobreza. ¿Quién cobra conciencia al respecto, pero más aún, quién hace algo estando tan cerca para poder ayudar? Nadie, pero suena más bonito solidarizarse con los palestinos que viven en esa zona que ni reconocemos en el mapa, ¿verdad?

El punto es que tanto en Twitter como en Facebook de pronto nos convertimos en revolucionarios del teclado y del ratón. Damos click a lo que nos gusta. Protestamos contra lo que aborrecemos. Ponemos imágenes del candidato o presidente electo que nos enferma y nos burlamos de él sin consideración. Como país podemos estar hartos de muchas cosas y las expresamos: protestamos contra Telmex o Televisa, pero ya nos vemos haciendo cola para comprarnos el nuevo iPad o iPhone, o peor aún, nos sentamos frente a la TV y sintonizamos TV Azteca o Televisa, estas odiadas empresas, para poder ver el partido de nuestro equipo favorito, ya sea de futbol soccer o americano. Ahí se nos olvidan todas las protestas.

En mi opinión, Facebook y Twitter podrían ser verdaderos agentes de cambio, pero para ello necesitamos ser más serios y responsables con lo que publicamos. Yo veo que las redes sociales se acercan peligrosamente a esas revistas de la farándula, donde se escriben artículos por demás frívolos sobre los personajes de la televisión y el cine. Pero quizás pida demasiado. Tal vez Facebook y Twitter son el reflejo de lo que somos como personas y como país. Mientras nuestros privilegios estén a salvo, no haremos nada. ¿O me equivoco?

Fuente: Matuk.com
Por Manuel López Michelone el Viernes, noviembre 23, 2012

jueves, 22 de noviembre de 2012

Maniquíes que te observan para determinar tus preferencias de compra

Publicado en Cultura Geek, Noticias - Por Javier Bárcenas García el Miércoles, noviembre 21, 201 en Matuk.com

Maniquíes que te observan para determinar tus preferencias de compra

¿Al­gu­na vez te has sen­ti­do ob­ser­va­do por los ma­ni­quíes de las tien­das? Si es así, cual­quie­ra po­dría de­cir­te que su­fres de pa­ra­noia, pero la reali­dad es que puede que no estés tan equi­vo­ca­do. Re­sul­ta que exis­ten ejem­pla­res de estas fi­gu­ras an­tro­po­mor­fas que cuen­tan en su in­te­rior con cá­ma­ras de alta tec­no­lo­gía para de­ter­mi­nar al­gu­nas ten­den­cias de com­pra en los al­ma­ce­nes más pres­ti­gio­sos.


Esto su­ce­de en tien­das es­ta­dou­ni­den­ses y eu­ro­peas de mar­cas como Be­net­ton Group, donde los ma­ni­quíes de­no­mi­na­dos “Eye­See” son co­lo­ca­dos en pun­tos clave de la tien­da para re­ca­bar in­for­ma­ción de la gente que pasa y los ob­ser­va. ¿La parte ate­rra­do­ra? El soft­wa­re in­te­gra­do puede cal­cu­lar tu edad, gé­ne­ro y raza para al­ma­ce­nar­los como in­for­ma­ción es­ta­dís­ti­ca.

La idea fue usada ori­gi­nal­men­te en si­tios como ae­ro­puer­tos para iden­ti­fi­car a cri­mi­na­les; como la tec­no­lo­gía puede re­co­no­cer ras­gos fí­si­cos, fue im­ple­men­ta­da para tal fin en un co­mien­zo, pero ahora se ha en­con­tra­do un medio más re­di­tua­ble de hacer que esta idea sea de uti­li­dad por lo menos para las em­pre­sas que la han ad­qui­ri­do.

El pro­vee­dor de tales pro­duc­tos es un fa­bri­can­te ita­liano de ma­ni­quíes lla­ma­do Almax. Cada fi­gu­ra equi­pa­da con la tec­no­lo­gía de re­co­no­ci­mien­to tiene un costo de unos cinco mil dó­la­res, y en su in­te­rior usa una cá­ma­ra que cap­tu­ra las imá­ge­nes para en­viar­las al soft­wa­re de re­co­no­ci­mien­to fa­cial.

Al­gu­nas mar­cas han visto con muy bue­nos ojos el que exis­ta tal pro­duc­to para ayu­dar­les a co­no­cer mejor su mer­ca­do y saber por dónde ata­car­lo; un ejem­plo de esto es que una de las tien­das de­par­ta­men­ta­les que uti­li­zan los ma­ni­quíes se per­ca­tó de que des­pués de las 4 p.m. hay una afluen­cia im­por­tan­te de clien­tes asiá­ti­cos, lo que les per­mi­tió co­lo­car per­so­nal que ha­bla­ran Chino para dar un mejor ser­vi­cio.

Ya que las cá­ma­ras están a nivel del ros­tro de los clien­tes, y ade­más pue­den cap­tu­rar con toda cla­ri­dad los ros­tros de aque­llos que pasan en fren­te de las fi­gu­ras y ob­ser­van la ropa que éstas tie­nen pues­ta, se trata de uno de los me­dios más fia­bles para lo­grar el co­me­ti­do con el que fue­ron crea­dos. Ade­más, el ma­ni­quí tam­bién podrá es­cu­char a los clien­tes en un fu­tu­ro.

Almax está pro­ban­do la tec­no­lo­gía ne­ce­sa­ria para que su dis­po­si­ti­vo pueda re­co­no­cer las pa­la­bras de la gente que se de­tie­ne a ver el atuen­do del ma­ni­quí, que sería otro paso im­por­tan­te para el fin de mer­ca­do­tec­nia que se está ges­tan­do en este pro­yec­to. Y, claro, un punto más para sen­tir in­va­di­da nues­tra pri­va­ci­dad al acu­dir a un lugar pú­bli­co como estos.

Mar­cas de lujo como Bur­be­rry Group o Nords­trom Inc ase­gu­ran que no se en­cuen­tran entre la lista de tien­das que uti­li­zan los ma­ni­quíes Eye­See, ya que con­si­de­ran que se trata de algo que va de­ma­sia­do lejos en cuan­to al res­pe­to de los lí­mi­tes en donde se debe res­pe­tar al con­su­mi­dor.

La pri­va­ci­dad de cada in­di­vi­duo es un tema muy de­li­ca­do que po­dría haber sido pues­to a un lado por las gran­des ca­de­nas de­par­ta­men­ta­les para in­cre­men­tar sus ven­tas, pero mien­tras no exis­ta un lí­mi­te legal que las prohí­ba, estas téc­ni­cas se­gui­rán cre­cien­do y serán im­ple­men­ta­das en más lu­ga­res para ase­gu­rar el éxito de las em­pre­sas. ¿A ti qué sen­sa­ción te pro­du­ci­ría saber que un ma­ni­quí de alta tec­no­lo­gía ob­ser­va cada paso que das al in­te­rior de un al­ma­cén?

Re­fe­ren­cia: Bloom­berg

Hablar de la memoria es hablar de interconexiones

Publicado en Ciencia, Noticias - Por Manuel López Michelone el Miércoles, noviembre 21, 2012 en Matuk.com



Exac­ta­men­te cómo los he­chos son me­mo­ri­za­dos y re­cu­pe­ra­dos por el ce­re­bro es un mis­te­rio. Sin em­bar­go, los neu­ro­cien­tí­fi­cos saben que hay una es­truc­tu­ra pri­mi­ti­va en el cen­tro del ce­re­bro lla­ma­da hi­po­cam­po, que es una re­gión pi­vo­tal en la for­ma­ción de la me­mo­ria. Aquí, los cam­bios en la fuer­za de las co­ne­xio­nes entre neu­ro­nas, las cua­les lla­ma­mos si­nap­sis, son la base de la for­ma­ción de los re­cuer­dos. Las redes de neu­ro­nas que se ligan al hi­po­cam­po son las me­jo­res can­di­da­tas para co­di­fi­car re­cuer­dos es­pe­cí­fi­cos.

De­bi­do a que no es po­si­ble hacer prue­bas di­rec­tas en el ce­re­bro, la evi­den­cia ex­pe­ri­men­tal para este pro­ce­so de la for­ma­ción de la me­mo­ria es di­fí­cil de ob­te­ner. Por ello, los mo­de­los ma­te­má­ti­cos y compu­tacio­na­les pue­den dar cier­ta evi­den­cia. Los in­ves­ti­ga­do­res del A*STAR Ins­ti­tu­te for In­fo­comm Re­search, de Sin­ga­pu­re, li­de­rea­dos por Eng Yeow Cheu, han desa­rro­lla­do un mo­de­lo que bien po­dría dar luz sobre las con­di­cio­nes si­náp­ti­cas exac­tas re­que­ri­das en la for­ma­ción de la me­mo­ria.

Su tra­ba­jo ha sido cons­trui­do sobre un mo­de­lo pre­via­men­te pro­pues­to de me­mo­ria au­to-aso­cia­ti­va, un pro­ce­so en donde la me­mo­ria es re­cu­pe­ra­da o com­ple­ta­da des­pués de la ac­ti­va­ción par­cial de su red neu­ro­nal cons­ti­tu­yen­te. El mo­de­lo an­te­rior pro­po­nía que la co­di­fi­ca­ción de las redes neu­ro­na­les que co­di­fi­ca­ban la me­mo­ria de corto plazo se ac­ti­van en pun­tos es­pe­cí­fi­cos du­ran­te la os­ci­la­ción de la ac­ti­vi­dad ce­re­bral. Cam­bios en la fuer­za de las si­nap­sis y por ende, de la ha­bi­li­dad de las neu­ro­nas en la red para ac­ti­var a las otras, lle­van a una me­mo­ria aso­cia­ti­va de largo plazo.

Cheu y su equi­po en­ton­ces adap­ta­ron el mo­de­lo ma­te­má­ti­co que des­cri­be la ac­ti­vi­dad de una sola neu­ro­na para in­cor­po­rar ca­rac­te­rís­ti­cas es­pe­cí­fi­cas de la cé­lu­la en el hi­po­cam­po, in­clu­yen­do su ac­ti­vi­dad in­hi­bi­to­ria. Esto per­mi­tió mo­de­lar la red neu­ro­nal en el hi­po­cam­po que co­di­fi­ca la me­mo­ria de corto plazo. Mos­tra­ron pues los in­ves­ti­ga­do­res que para que exis­ta una for­ma­ción exi­to­sa de la me­mo­ria au­to-aso­cia­ti­va, la fuer­za de las si­nap­sis ne­ce­si­ta ser de cier­to rango: si la si­nap­sis es de­ma­sia­do fuer­te, las neu­ro­nas aso­cia­das son ac­ti­va­das en mo­men­tos equi­vo­ca­dos y la red puede blo­quear­se, des­tru­yen­do los re­cuer­dos. Si la si­nap­sis no es su­fi­cien­te­men­te fuer­te, la ac­ti­va­ción en las neu­ro­nas de la red no puede ac­ti­var al resto y al re­cu­pe­rar la in­for­ma­ción falla.

Este es­tu­dio, a decir de los pro­pios in­ves­ti­ga­do­res, ade­más de dar luz al pro­ble­ma sobre cómo los re­cuer­dos son guar­da­dos en el ce­re­bro, po­dría dar un im­pul­so sig­ni­fi­ca­ti­vo en la cons­truc­ción de compu­tado­ras cog­ni­ti­vas ar­ti­fi­cia­les en el fu­tu­ro.

Re­fe­ren­cias:

Scien­ce Daily

martes, 20 de noviembre de 2012

Noam Chomsky sobre los errores paradigmáticos en el desarrollo de la inteligencia artificial

Autor: pijamasurf
Publicación: 06/11/2012 4:56 pm

En una extensa entrevista Noam Chomsky señala los posibles errores del desarrollo de la Inteligencia Artificial, que ha seguido un trayecto enfocado sobre todo desde el conductismo, una aproximación que dista mucho de retratar al cerebro humano en toda su complejidad.



La Inteligencia Artificial (comúnmente AI, por sus siglas en inglés) puede mirarse como el espejo en el cual el ser humano busca reconocerse, entender los mecanismos mentales en los que se constituye y fundamenta su esencia. Aunque con aplicaciones prácticas tangibles, determinadas, el verdadero propósito de la AI es casi ontológico: replicar con el mayor grado de precisión posible nuestro cerebro y sus múltiples recursos para revelar el secreto que da sentido a nuestra existencia en este mundo.

Entre estos, sin duda uno de los más importantes es el lenguaje. O quizá el único si tenemos en cuenta esa corriente de pensamiento —tanto filosófica como de otras áreas— que ve en el lenguaje la cifra del ser humano, el elemento verdaderamente constitutivo de su ser. Entre el cerebro y el lenguaje hay una relación tan estrecha que, tautológicamente, es imposible saber si uno podría existir sin el otro. Incluso algunos experimentos con personas que por alguna condición —sordomudos de nacimiento, por ejemplo, o personas de idiomas distintos que, sin conocer lo que habla el otro, se ven forzados a interactuar entre sí constantemente por un periodo amplio de tiempo— han demostrado que el cerebro está programado instintivamente para desarrollar un lenguaje en sus estructuras más elementales, generando espontáneamente los equivalentes de sustantivos y verbos que cualquier idioma posee. De ahí que, al momento de plantear la posibilidad de dispositivos robóticos que imiten al ser humano, el lenguaje sea imposible de soslayar en su

En buena medida esto se supo gracias a los estudios del afamado lingüista Noam Chomsky, quien en la década de los 70 realizó estos y otros experimentos, además de estudiar la estructura de los idiomas, descubriendo que, teóricamente, la idea de un solo idioma subyacente a todos los que se hablan en el mundo, es factible.

En dicha época de su desarrollo intelectual, Chomsky confrontaba directamente los postulados del conductismo, la escuela psicológica fundada por B. F. Skinner que reducía toda la compleja naturaleza humana a un sistema de pesos y contrapesos, a la acción y la reacción que se da entre un estímulo y la respuesta que este provoca. En este marco, el lenguaje era también un mecanismo simple de aprendizaje en el cual una persona lo hacía suyo solo por efecto de la estimulación: conforme el mundo le hacía ver que se llamaba rojo todo lo que tenía este color, entonces el significado de “rojo” se asimilaba, sin mayor proceso de por medio. Las investigaciones de Chomsky demostraron que, por el contrario, además de tratarse de algo mucho más elaborado, el lenguaje y las estructuras cerebrales se pertenecen y se corresponden entre sí, lo cual es tanto o incluso más importante que los estímulos que se reciben socialmente del mundo exterior (para una exposición más detallada, pero todavía introductoria, de esta discusión, recomendamos el capítulo dedicado a Gertrude Stein del libro Proust Was a Neuroscientist de Jonah Lehrer, del cual existe traducción al español)

Por esta razón, Chomsky es también una voz autorizada para hacer notar las fallas en que ha incurrido la Inteligencia Artificial, las razones por las cuales, aunque sin duda ha alcanzado un desarrollo notable, todavía dista mucho de las promesas que la imaginación científica, literaria y cinematográfica ha planteado en diversos momentos de la historia moderna.



Recientemente el sitio The Atlantic publicó una amplia entrevista con Chomsky (conducida por Yarden Katz) sobre este tema, luego de que este participara en el encuentro “Brains, Minds and Machines” organizado en el marco del 150° aniversario del MIT, institución de la cual es profesor. En particular el interés de escuchar el punto de vista de Chomsky radica en que de alguna forma las críticas del conductismo que hiciera hace varias décadas parecen revivir en el ámbito de la AI, en donde, considera, se están aplicando aquellas premisas, salvo por algunas excepciones en que de verdad se intenta recrear la complejidad de los procesos humanos de pensamiento.

La plática transita por varios temas, algunos sin duda poco accesibles para el público no especializado, pero aun así es posible encontrar la perspectiva desde la cual Chomsky juzga el desarrollo de la AI: una que privilegia los fundamentos sobre los efectos, que descubre en el corazón epistémico de la ciencia —la manera en que se genera conocimiento— la determinación del rumbo que toman sus resultados y sus productos.

Supón que quieres predecir el clima de mañana. Una manera de hacer es obtener mis priores estadísticas, si quieres, hay una alta probabilidad de que mañana el clima aquí sea el mismo que el de ayer en Cleveland, así que me quedo con eso, y dónde el sol tendrá cierto efecto, también me quedo con eso, y así obtienes un montó de suposiciones como esa, realizas un experimento, observas una y otra vez, lo corriges con métodos Bayesianos, obtienes mejores priores. Das con una buena aproximación de cómo será el clima de mañana. Eso no es lo que hacen los meteorólogos —ellos quieren entender cómo está funcionando. Y eso son dos conceptos diferentes de lo que significa el éxito, o qué es un logro. En mi propio campo, el del lenguaje, está por todos lados. Como la ciencia cognitiva computacional aplicada al lenguaje, el concepto de éxito que se usa es virtualmente siempre este. Así que entre más y más datos obtienes, y mejores y mejores estadísticas, puedes obtener una mejor y mejor aproximación a un inmenso corpus de texto, como todo en los archivos del Wall Street Journal —pero no aprendes nada sobre el lenguaje.

Una aproximación muy diferente, que pienso que es la correcta, es intentar ver si puedes entender cuáles son los principios fundamentales y tratar con las propiedades nucleares, y reconocer que en el uso actual, habrá cientos de otras variables interviniendo —como con lo que se ve desde la ventana, que clasificarás para tener mejores aproximaciones, ese es un acercamiento distinto. Estos son solo dos conceptos diferentes de ciencia. El segundo es lo que la ciencia ha sido desde Galileo, la ciencia moderna. La aproximación de datos sin analizar es una suerte de nuevo acercamiento, no totalmente, pues hay cosas como esta en el pasado. Es básicamente un nuevo acercamiento que se ha acelerado con la existencia de memorias masivas, de procesamiento rápido, lo cual permite hacer cosas que no podrías hacer manualmente. Pero pienso que se está llevando a temas como la ciencia cognitiva computacional hacia una dirección de cierta aplicación práctica.

En cierta forma se trata de la aplicación de un algoritmo tras otro, una vasta y fractálica red hecha de algoritmos (“anillos cuyo collar se sella en el anillo de otro collar hecho de anillos”, según definió alguna vez Lacan al lenguaje) en la cual cada paso es el resultado de una serie de causas y consecuencias, ensayos y errores, un sistema tan aparentemente cerrado sobre sí —aunque potencialmente infinito— que de alguna manera es imposible concebirse fuera de él: sea el ser humano o sus creaciones robóticas. ¿O no?

[…] En teoría, porque no sabemos cómo, puedes hablar sobre el nivel neurofisológico, nadie sabe, pero ahí no nivel algorítmico real. Porque no hay cálculo del conocimeinto, es solamente un sistema de conocimiento. Para descubrir la naturaleza del sistema de conocimiento, no hay algoritmo, porque no hay proceso. Puedes usar el sistema de conocimiento, que tendrá un proceso, pero eso es algo diferente.

Pero esa es una actividad fundamentalmente diferente de mí añadiendo pequeños números en mi cabeza, lo cual seguramente tiene algún tipo de algoritmo.

No necesariamente. Hay un algoritmo para el proceso, en ambos casos. Pero no hay algoritmo para el sistema en sí, es un tipo de error de categoría. No preguntas de qué es el proceso definido por los axiomas de Peano y las reglas de la inferencia, no hay proceso. Puede haber un proceso al usarlo. Y podría ser un proceso complicado, y lo mismo es cierto para ti haciendo cálculos. El sistema interno que tienes —para eso, la cuestión del proceso no surge. Pero para tu uso del sistema interno, surge, y tal vez puedas hacer multiplicaciones con cualquier tipo de procedimiento. Como, tal vez, cuando sumas 7 y 6, digamos, un algoritmo es decir “Veamos cuánto toma llegar al 10 —toma 3, ahora dejé fuera al 4, así que tengo que partir del 10 y agregar 4, tengo 14”. Ese es un algoritmo para sumar —es de hecho uno que aprendí en el kindergarten. Es una manera de sumar.

Pero hay otras maneras de sumar, no hay algo como un algoritmo correcto. Estos son algoritmos para llevar a cabo el proceso del sistema cognitivo que está en tu cabeza. Y para este sistema no preguntas sobre los algoritmos. Puedes preguntar sobre el nivel computacional, puedes preguntar sobre el nivel mecánico, pero el nivel del algoritmo no existe para ese sistema. Es lo mismo con el lenguaje. Hay algún sistema ahí dentro que determina el sonido y el significado de un conjunto infinito de oraciones posibles. Pero no hay pregunta sobre qué es un algoritmo. Como no hay pregunta sobre lo que un sistema formal de aritmética te dice sobre la comprobación de teoremas. El uso de un sistema es un proceso y puedes estudiarlo en términos del nivel de Marr. Pero es importante tener conceptualmente claras estas distinciones.

Por otro lado y con ciertas resonancias de sus críticas al conductismo, Chomsky señala lo difícil que resulta hacer simple la oposición entre externalización e internalización, la expresión de un pensamiento y la gestación de ese pensamiento. Un poco a la manera de Wittgenstein y su noción de “lenguaje privado”, imposible en la medida en que las estructuras de dicho lenguaje se tomaban del medio, de las que la sociedad había formado históricamente, no de una creación original y personal ex nihil.



“Un ser humano infantil entiende más de lo que puede producir”, dice Chomsky, una observación que plantea la duda de si la evolución del pensamiento también debería ser parte importante de la Inteligencia Artificial. Y no se trata solo de ese aprendizaje conductista que se denomina con el pomposo término de lo “intuitivo”, sino de una cualidad mucho más amplia, de mayor alcance, capaz de generar conclusiones por sí misma en función de lo que percibe pero, quizá, en ese momento no entiende, una suerte de experiencia cognitiva que la acerque paulatina pero sostenidamente a la perfección, libre como estará de las limitaciones propias del ser humano.

La entrevista completa a Noam Chomsky en The Atlantic.

Fuente: PijamaSurf

martes, 13 de noviembre de 2012

¿Es posible cancelar nuestros recuerdos?


¿Podríamos eliminar el contenido de nuestros recuerdos a voluntad? Según Freud, la represión es un proceso que tiene lugar a nivel inconsciente y sobre el cual no tendríamos ningún poder. Sin embargo, lo que si podemos hacer es “recuperar” estos recuerdos.

Hasta ahora la mayoría de los investigadores que han analizado este tema han partido de una suerte de paradigma que implica la dicotomía entre pensar y no pensar. Muchos de los experimentos que se han realizado en este ámbito encierran la asociación entre dos palabras. En práctica, a las personas se le da la orden de no pensar en una de las palabras de la pareja que se les presenta.

Al final, cuando se le pide que recuerden la pareja de palabras, se aprecia que las personas muestran una “mala memoria” para la palabra que se les pidió que suprimieran voluntariamente mientras que la otra muestra un índice de recuerdo normal. En resumen: las personas lograron suprimir conscientemente una de las dos palabras.

Otro estudio aún más curioso indica que nuestra capacidad de suprimir palabras aumenta si estas tienen una valencia negativa. No obstante, lo cierto es que estas investigaciones tienen poca aplicabilidad en la vida práctica ya que, normalmente, no nos sirve de nada olvidar solo una palabra.

Sin embargo, ahora psicólogos de la Universidad de St. Andrews han ampliado el campo de aplicación de estos experimentos para incluir la memoria autobiográfica. Estos investigadores querían saber si las personas podían ser entrenadas para olvidar (y no precisamente parejas de palabras sino recuerdos de sus vidas reales).

Los investigadores usaron palabras como “barbacoa” para promover decenas de recuerdos reales y le pidieron a los participantes que los describieran de la forma más detallada posible. Posteriormente, estos recuerdos fueron emparejados con una palabra y se le pidió a cada persona que eligiese una segunda palabra para emparejarla con la primera.

A continuación, llegó la fase pensar/no pensar. A los participantes se les presentaron los 16 pares de palabras y se les solicitó que relatasen los recuerdos asociados. Después de comprobar que tenían un excelente recuerdo de cada situación, a la mitad de las personas se les pidió que no pensaran en los recuerdos asociados cuando se les brindaron 8 de los 16 pares de palabras.

Cuando finalmente se les permitió pensar y se trajeron a colación los 8 pares de palabras asociadas a los recuerdos que se pretendían borrar, se apreció que las personas brindaban menos detalles y eran más inexactos. Exactamente, los participantes dieron un 11% menos de detalles. Sin embargo, los otros 8 recuerdos se mantenían muy vívidos en su memoria.

Esta inhibición parcial de los recuerdos indica que si las personas se sometiesen a un tratamiento más intenso, realmente serían capaces de borrar algunas memorias. De hecho, investigadores de la Universidad de McGill en Montreal han estado trabajando con una píldora basada en propranolol (de la familia de los bloqueantes beta) con la cual no se borran los recuerdos pero si la respuesta emocional ante el mismo. Un experimento muy interesante que pueden encontrar en el artículo “Píldora capaz de borrar los recuerdos”.
Por supuesto, las dudas sobre este procedimiento son muchas. Por ejemplo, si olvidamos algunos de nuestros recuerdos no estaríamos atentando contra nosotros mismos al facilitar cierto grado de despersonalización. Al final, somos lo que somos por las experiencias que hemos vivido.

Noreen, S. & Macleod, M.D. (2012) It's All in the Detail: Intentional Forgetting of Autobiographical Memories Using the Autobiographical Think/No-Think Task. Journal of Experimental Psychology. Learning, memory, and cognition.

Escrito por Jennifer Temática: Memoria

El secreto de la felicidad: Amarse a uno mismo



Son muchas las personas que todavía no conocen el valor y la importancia que tiene amarse uno así mismo, no hablamos de la prepotencia ni de creerse el centro del mundo, hablamos de la salud y la necesidad de sentirse a gusto uno consigo mismo para poder vivir y disfrutar de la estabilidad emocional.

Hay personas que entienden que el amor es algo que está dirigido hacia el exterior, hacia otras personas o hacia bienes materiales que nos satisfacen pero la realidad es que todo nace en uno mismo y el amor debería comenzar en ese punto.

¿El que verdaderamente ama es aquel que ama a los demás?

Desde tiempos inmemoriales el amarse a uno mismo no está bien visto por la sociedad, lo que parece ser el ideal es amar y darse a los demás sin miramientos, sin preguntas, entregarse al otro es el verdadero amor ¿De verdad creéis que esto es lo más sano?

Desde mi punto de vista, amarse a uno mismo es la base fundamental para poder amar a los demás, si uno no es capaz de amarse así mismo no puede amar realmente a un otro, no de una forma sana para ambos. Permitidme que rescate una cita de Erich Fromm en su libro El arte de amar “Si un individuo es capaz de amar productivamente, también se ama así mismo; si sólo sabe amar a los demás, no sabe amar en absoluto”

Para mí estas palabras son claves y serían la conclusión de todo aquello que me gustaría compartir hoy con vosotros. Aquel que sólo sabe amar a los demás, realmente no sabe amar.

Son tantas las personas que viven dedicados a los otros en la búsqueda de aceptación, de ser los elegidos por alguien, de demostrar al mundo que ellos también tienen un valor y que son igual de válidos que tantos otros que se olvidan de sí mismos para subsistir en una sociedad en la que la soledad está presente en el día a día.

Amarse uno mismo ¿Es posible?

A veces lo que más nos impide sentir amor hacia nosotros mismos son las altas expectativasque hemos depositado en aquello que deberíamos ser, en lo que creemos que la gente espera de nosotros y normalmente, son expectativas tan inalcanzables que lo único que genera son sentimientos de frustración, tristeza y desolación.

Aunque pueda parecer imposible, amarse así mismo es tan posible como real pero requiere de un esfuerzo personal porque a veces nuestra mayor ceguera está para con nosotros mismos y, en el momento en que no podemos ver nuestras cualidades y defectos de una forma equilibrada (ser capaz tanto de ver los defectos y las cualidades dándole el valor que le corresponde a cada una y no ensalzando una de las dos partes) no podemos ver a los demás de igual manera, por lo que uno no puede amarse así mismo, no puede amar a los demás de verdad y, en definitiva, no se puede amar.
Claves para amarse así mismo

Uno de los aspectos más sanos y que recomiendo a cualquier persona es aprender a reírse de uno mismo. La risa es la mejor defensa y la mejor manera de enfrentar la vida, en el momento en el que uno para de autoexigirse tanto y se permite la libertad de errar, comienza una nueva etapa de amor.

Aprender a aceptar las virtudes y las debilidades son un paso más en el camino hacia la aceptación de uno mismo, algo absolutamente necesario para poder amarnos. Vernos como somos, de forma objetiva, aprender a valorarnos es tan necesario como respirar.

La conciencia sobre uno mismo, sobre las palabras y adjetivos que utilizamos para describirnos o hablar de nosotros mismos es algo que tampoco debemos de dejar pasar. Intenta escucharte cuando hablas de ti mismo, a veces la negatividad se escapa y es bueno que comiences a eliminar esa manera de mirarte, en un principio puede que te cueste porque las creencias que hemos desarrollado a lo largo de la vida pueden limitarte más de lo que imaginas pero, como todo, puede cambiarse.

Hay que diferenciar entre el egoísmo y el amarse así mismo. El egoísmo es cuando deseas que todo lo bueno sea para ti, mientras que el amarte a ti mismo es saber qué es lo que necesitas desde el respeto a los demás como a ti mismo, sin poner a nadie por encima de ti pero sin sentirte superior a nadie. Es encontrar el equilibrio, la salud emocional.

Si aún te cuesta creer en ti mismo éste es el momento. Observa hasta dónde has llegado y no cuánto tiempo has tardado, los sueños que has tenido y las metas que has logrado. Las adversidades pueden hacer que las cosas parezcan inalcanzables pero seguro que en tu día a día has sobrevivido a situaciones que parecía que nunca iban a pasar de largo, tu fortaleza es tu mejor arma. Valóratelo.

Observa tu cuerpo, cada detalle de tu piel, cada curva o cada arruga porque cada aspecto es lo que te hace único, ni mejor ni peor, especial. Nadie ni nada es como tú porque eres un ser único e inigualable, aprende a ver tu propia individualidad y cuando estés preparado comparte con los demás todo ese mundo de posibilidades que tienes para ofrecer.

Igual que eres comprensivo y paciente con los demás, ¿Por qué no tener esas mismas cualidades contigo mismo?

Para terminar este artículo, quería compartir con vosotros esta cita de Irene Orce “No hay amor suficiente capaz de llenar el vacío de una persona que no se ama a sí misma” , así que ¡Quiérete!

Por 
En DePsicología.com

¿Por qué se nos olvidan las buenas ideas? El sesgo de la previsión



















Te acuestas y en esos momentos en que estás a punto de dormirte, se te ocurre una idea genial para resolver un problema al cual le has estado dando vueltas durante días. O vas por el parque corriendo y de pronto se te ocurre la solución perfecta. No importa el escenario o la hora del día en que te suceda, estás convencido de que la idea es tan genial que no la olvidarás. Sin embargo, al cabo de dos o tres horas, la has olvidado por completo y jamás vuelve a aparecer, no importa cuánto te esfuerces en recordarla.

De seguro te habrá sucedido esto en alguna ocasión. Es lo que se conoce como el sesgo de la previsión. En práctica, todo parece indicar que tenemos una tendencia a sobrestimar el poder que tenemos para recordar y esta falta de objetividad la pagamos caro, el precio es el olvido.

En el 2005 psicólogos de las universidades de Haifa y de California estudiaron este fenómeno. Reclutaron a 24 estudiantes y les dieron una lista con 60 pares de palabras. En esta lista, 20 parejas de palabras no tenían ninguna relación entre sí, otras 20 tenían una relación débil y el resto, guardaban una fuerte correspondencia puesto que hacían referencia al mismo objeto o tenían el mismo significado. Los investigadores esperaban que, cuando a los estudiantes se les mostrase una de las palabras, les sería más fácil recordar la pareja que guardase una estrecha relación.

Así, a los participantes se les dijo que debían estudiar los 60 pares de palabras. Tan pronto como las palabras desaparecían de la pantalla, el estudiante debía indicar en una escala, cuán memorable creía que era esa pareja.

Como habían imaginado los investigadores, los jóvenes estaban convencidos de que recordarían los pares de palabras relacionados y que su memoria les fallaría en las parejas de palabras que no guardaban ninguna relación entre sí.

Pero… ¿qué sucedió en realidad?

A continuación, los investigadores le mostraban a los participantes unas de las palabras y les pedían que recordasen la pareja a la que estaba asociada. Así se pudo apreciar que realmente el recuerdo de los pares de palabras relacionadas no era tan bueno como los estudiantes habían predicho. Por ejemplo, la pareja “lámpara-luz” usualmente se intercambiaba con “lámpara” y “bombilla” o “lámpara” y “sombra”.

La mayoría de los jóvenes afirmó que podría recordar aproximadamente un 50% de los pares de palabras relacionadas pero en realidad, pudieron recordar solo el 20%.

¿Por qué sucede esto?

Los investigadores afirman que todo se debe a nuestro desconocimiento sobre cómo funciona la memoria y el aprendizaje. Esta falta de conocimiento metacognitivo nos haría sobrevalorar nuestra capacidad mnémica.

Sin embargo, considero que esta explicación no es sino uno de los múltiples factores que inciden en el olvido. De hecho, podríamos olvidar con mayor facilidad una excelente idea o algunas palabras relacionadas porque no esforzamos suficientemente a nuestra memoria.

Por ejemplo, imaginemos que vamos corriendo por el parque, nos encontramos un amigo y este nos da su número de teléfono. Si no tenemos donde anotarlo, ¿qué haremos? Probablemente lo repetiremos una y otra vez hasta fijarlo en nuestra memoria y, apenas lleguemos a casa, lo escribiremos. Es decir, nos esforzamos en recordar y echamos mano a diferentes técnicas para no perder la información. Sin embargo, cuando estamos seguros de que una información es “memorable”, no nos esforzamos en recordarla y, por ende, tendremos grandes probabilidades de perderla.

La solución es muy sencilla: la próxima vez que encuentres una idea genial, piensa en ella como en un número de teléfono y usa todas las técnicas que estén a tu alcance para no olvidarla.

Fuente:
Koriat, A. & Bjork, R. A. (2005) Illusions of Competence in Monitoring One's Knowledge During Study. Journal of Experimental Psychology: Learning, Memory, and Cognition; Vol 31(2): 187-194.
Escrito por Jennifer Temática: Memoria

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Psiquiatras analizan a los personajes de la literatura


Portada

Por iniciativa de Pfizer Colombia, diez psiquiatras y neurólogos se hicieron a la tarea de imaginar cómo, a la luz de nuestro tiempo, habrían diagnosticado y tratado a doce personajes de la literatura colombiana ante el improbable escenario de que hubieran acudido a sus consultorios. El resultado del análisis está recogido en el libro 12 personajes en busca de psiquiatra, cuya edición digital se puede descargar gratuitamente en los siguientes enlaces.


Fuente: Pfizer

jueves, 1 de noviembre de 2012

Ser camaleónico ¿Es una virtud o es falsedad?




Hay personas que tienen la capacidad de adaptarse a cualquier situación y contexto de una forma verdaderamente sorprendente pero ¿Cuál es la sensación que provoca en los demás?, ¿Lo podríamos denominar como virtud o falsedad?

En el artículo de hoy hablaremos sobre:

¿Qué significa “Ser camaleónico”?
Ventajas de ser camaleónico
Claves para lograr ser camaleónico
¿Qué significa “Ser camaleónico”?

Una de las cualidades más famosas del camaleón es su capacidad para poder adaptarse al medio en el que se encuentra de forma rápida, cambiando el color de su piel, esto le permite pasar inadvertido ante las amenazas lo que le brinda cierta seguridad.

Cuando denominamos a una persona como camaleónica, estamos haciendo referencia a su facilidad para adaptarse a situaciones muy diferentes, una herramienta que nos permite sobrevivir y dar lo mejor de nosotros mismos en cualquier momento.

Ventajas de ser camaleónico
A pesar de que hay personas que pueden tildar lo camaleónico como algo negativo, la realidad nos muestra que aquellos que son camaleónicos tienen más probabilidades de triunfar en cualquier ámbito (personal, laboral, etc.).

Las personas camaleónicas tienen una mente abierta, son flexibles y empáticas con el medio que las rodea y esto les da la oportunidad de generar los cambios necesarios para ser uno más en el grupo que elijan.

Todo ello lo podríamos traducir a calidad de vida porque aquel que es camaleónico sabe responder con mayor facilidad a las adversidades que se le presentan, afrontar los imprevistos y salir airoso de ello.

Si entendemos por camaleónico la flexibilidad mental, lo contrario serían las personas de mentalidad rígida.

La diferencia entre ambos es notable y es que los cambios de medio, las adversidades y las situaciones nuevas suelen generarles grandes dificultades porque no saben adaptarse al medio, esperan que el medio se adapte a ellos, lo que no siempre ocurre y los sentimientos que surgen ante esta situación puede derivar a trastornos emocionales.

Claves para lograr ser camaleónico

De forma constante suceden cambios en nuestra vida, lo importante es qué hacemos ante estas situaciones. La solución rápida aunque no tan sencilla para muchos es aceptar el cambio, adaptarse a él y disfrutar de él.

Esto es una espiral ya que los cambios jamás van a dejar de realizarse, cada vez necesitarás encontrar soluciones nuevas a problemas nuevos y una de las formas en que puedes mejorar tu flexibilidad y agilidad ante las adversidades es reflexionando sobre ellas aunque ya hayas tomado tu decisión.

Es decir, ante los problemas se toman decisiones rápidas para salir airoso (cuando se puede tomar una decisión rápida y no lleva más tiempo lograrlo), más tarde cuando tengas un momento para reflexionar, plantéate cuántas opciones tenías para solucionar ese problema, de cuántas maneras podías hacerle frente y qué tan buena ha sido tu solución.

Por ejemplo, nos encontramos ante un obstáculo, un muro de piedra alto ¿Cuántas opciones tenemos? Podemos escavar por debajo y hacer un túnel para poder continuar, poner una escalera para pasar por encima, caminar hacia un lado para ver si termina el muro en algún punto, intentar derribarlo, etc. En un momento determinado podemos ver sólo una solución, pero si trabajamos esta técnica podremos ver más soluciones y encontrar aquella que nos permite adaptarnos con mayor facilidad y calidad al medio de forma rápida.

Ser camaleónico no se trata de sucumbir a la presión de grupo, es ser uno mismo en otro medio de forma flexible, por ello, la clave para lograr ser un verdadero camaleón en la vida y adaptarse a las nuevas situaciones es no temer el cambio, dejarse llevar pero teniendo intacta nuestra propia esencia, lo que nos convierte en un ser único.

Fuente: dePsicología