viernes, 6 de diciembre de 2013

Las cosas que realmente importan













Un profesor se puso delante de su clase de filosofía y tenía algunos artículos en frente de él. Cuando la clase comenzó, sin decir palabra tomó un frasco grande vacío y procedió a llenarlo con pelotas de golf. Luego le preguntó a sus estudiantes si el frasco estaba lleno. Todos estuvieron de acuerdo.

El profesor cogió una caja llena de canicas y la vació dentro del frasco. Las canicas llenaron los espacios vacíos entre las pelotas de golf. Luego preguntó a los estudiantes si el frasco estaba lleno. Todos estuvieron de acuerdo.

El profesor tomó una caja con arena y la vació dentro del frasco. Por supuesto, la arena llenó todo lo demás. Preguntó nuevamente si el frasco estaba lleno. Los estudiantes respondieron con un unánime "sí".

El profesor saco dos cervezas de debajo de la mesa y vertió todo el contenido en la jarra llenando efectivamente los espacios vacíos entre los objetos. Todos los estudiantes rieron...

Ahora dijo el profesor, cuando la risa se apagaba: Quiero que se den cuenta que este frasco representa la vida. Las pelotas de golf son las cosas importantes; su familia, sus hijos, su salud, sus amigos y sus pasiones favoritas. Y si todo lo demás lo perdiéramos y solo éstas quedaran, sus vidas aún estarían llenas. Las canicas son las otras cosas que importan, como el trabajo, la casa y su automóvil. La arena es todo lo demás, las cosas pequeñas.

Si ponemos la arena en el frasco primero, "continuó", no hay espacio para las canicas ni para las pelotas de golf; lo mismo ocurre con la vida.

Si gastamos todo nuestro tiempo y energía en las cosas pequeñas, nunca tendremos lugar para las cosas que son importantes para ustedes.

Presta atención a las cosas que son cruciales para tu felicidad.

Pasa tiempo con tus hijos. Pasa tiempo con tus padres. Visita a los abuelos. Lleva a su pareja a cenar. Siempre habrá tiempo para limpiar la casa y cortar el césped.

Ocúpate de las pelotas de golf primero; las cosas que realmente importan. Establece tus prioridades. El resto es sólo arena.

Uno de los estudiantes levantó la mano y preguntó qué representaba las cervezas. El profesor sonrió y dijo: Me alegra que lo preguntes: "La cerveza sólo te muestra que no importa cuan ocupada tu vida pueda parecer, siempre hay lugar para un par de cervezas con un amigo".

Piénsalo.

No te des por vencido














No te des por vencido ni aún vencido, 
no te sientas esclavo ni aún esclavo; 
trémulo de pavor, piénsate bravo 
y arremete feroz ya mal herido.

Ten el tesón del clavo enmohecido, 
que ya viejo y ruin vuelve a ser clavo;
no la cobarde intrepidez del pavo 
que emaina su plumaje al primer ruido.

Procede como Dios que nunca llora, 
o como Lucifer que nunca reza,
o como el robledal cuya grandeza,
necesita del agua y no la implora...

¡Qué muerda y vocifere vengadora, 
ya rodando en el polvo, tu cabeza!

Bonicafio Palacios ~ Almafuerte

domingo, 1 de diciembre de 2013

Cómo crecer




















Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. 
La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble. 

Entonces encontró una planta, una Fresa, floreciendo y más fresca que nunca. El rey preguntó: ¿Cómo es que creces saludable en medio de este jardín mustio y sombrío? No lo sé. Quizás sea porque siempre supuse que cuando me plantaste, querías fresas. Si hubieras querido un Roble o una Rosa, los habrías plantado. 

En aquel momento me dije: "Intentaré ser Fresa de la mejor manera que pueda". Ahora es tu turno. Estás aquí para contribuir con tu fragancia. Simplemente mírate a ti mismo. No hay posibilidad de que seas otra persona. Podes disfrutarlo y florecer regado con tu propio amor por vos, o podes marchitarte en tu propia condena... 

26 cuentos para pensar 
Jorge Bucay 

lunes, 25 de noviembre de 2013

¿Qué es una relación destructiva?

La relación destructiva se caracteriza por la presencia constante de agresión emocional, psicológica y física que conlleva el menosprecio de la persona afectada. El componente principal en la relación destructiva es la agresividad, esta puede ser por medio de una acción o bien una omisión, ya que existen formas sutiles de demostrar agresividad sin ejercer violencia física, aquí algunos ejemplos: 


Violencia Física.- esta puede manifestarse de forma "sutil" con apretones, caricias bruscas con mala intención, zapes o cachetas que se dan "jugando", pellizcos, etc. o pueden ser sin sutileza como empujones, forcejeo, patadas, golpes brutales.

Violencia Psicoemocional.- Toda acción u omisión encaminada a desvalorizar, intimidar o controlar acciones, comportamientos y decisiones se manifiesta con prohibiciones, coacciones, condicionamientos, intimidaciones, insultos, amenazas, celotipia, desdén, indiferencia, descuido reiterado, chantaje, humillaciones, comparaciones destructivas, abandono o actitudes devaluatorias.

Violencia Económica.- Acciones u omisiones que afectan la economía de la persona, a través de limitaciones, restricciones y/o negación injustificada, encaminadas a controlar el ingreso de dinero.

Violencia Sexual.- Toda acción u omisión que amenaza, pone en riesgo o lesiona la libertad, seguridad, integridad y desarrollo psicosexual de la persona, como hostigamiento, practicas sexuales no voluntarias, acoso y violación.

Son tantos los factores que pueden estar presentes en una relación destructiva, que casi siempre se presenta una combinación de factores y nos hacemos la siguiente pregunta:

¿Por qué razones se permanece en una relación destructiva y se permite el maltrato?

Muchas personas permanecen en relaciones destructivas, porque desde pequeños en sus familias han visto repetidamente el abuso y les parece “normal". Estas personas no han podido cubrir sus necesidades más básicas desde el punto de vista emocional puesto que sus padres, los seres que deberían darles protección, respeto y cariño, han estado ausentes física o emocionalmente, y en muchas ocasiones incluso dando la violencia y mal trato.

Estos comportamientos son más agudos en las mujeres porque culturalmente así se les enseña. A la mujer se le educa para hacerse responsable por sus relaciones de pareja, lo que significa en muchos casos, aguantar lo que sea en lugar de liberarse de ese sentimiento de culpa y reconocer que no deben conformarse y aspirar a relaciones sanas.



Una razón mas para estar en este tipo de relaciones, es por baja autoestima. Este tipo de personas consideran que no merecen un trato mejor, ya que no tienen valor alguno para poder encontrar una persona que en realidad las valore y las quiera, tienden a pensar que su valor como persona depende del que les asigne la pareja o hijos, y así permiten al abuso.

Generalmente existe un sentimiento de miedo a la soledad o abandono. Este miedo a estar solos los lleva a aguantar abusos, infidelidades y humillaciones, lo que sea, antes de terminar con la relación.

En relaciones destructivas, el agresor tiene cambios de comportamiento. Es decir, hay momentos en que se arrepiente de sus acciones, ofrece disculpas y se muestra afectuoso, haciéndole creer a su pareja que todo puede cambiar, que "no volverá a pasar". Usualmente después de un tiempo vuelve a ocurrir y con mayor intensidad.



Los pasos a seguir para liberarse son:
  1. Reconocer que viven en una relación destructiva. 
  2. Habla con la familia o amigos de lo que esta pasando, para romper el anonimato de la violencia.
  3. Reconocer que la culpa de lo que esta pasando es de los dos, y en mayor medida del violento, para hacer conciencia de que mereces vivir mejor. 
  4. Busca inmediatamente ayuda de un especialista, ya que es muy necesaria la ayuda y orientación.
Las personas atrapadas en relaciones destructivas tienen muchas posibilidades de liberarse del maltrato y comenzar nuevamente sus vidas en condiciones dignas y saludables (solas o con otras personas), con felicidad, tranquilidad y cariño, como todo ser humano lo desea. Si tu conoces o vives una situación similar busca ayuda.

Si tenes preguntas o dudas sobre este tema escríbenos a psicologiaencoapa@gmail.com o visítanos en Cafetales 90 esq. Trigales Col. Granjas Coapa. México D.F. Tel. 5529170303

Fuente: Psicología en Coapa

martes, 19 de noviembre de 2013

El sentimiento de culpa, entenderlo para eliminarlo













El sentimiento de culpa es una de las emociones más inmovilizantes y destructivas que podemos experimentar, que suele aparecer en algún que otro momento de nuestras vidas. Hay personas que tienen una especie de vocación por la culpa ya que no sólo se sienten mal por lo que han hecho sino incluso por lo que podrían llegar a hacer. Obviamente, éste no es un sentimiento agradable y haríamos cualquier cosa por desembarazarnos del mismo.

Las raíces de la culpa pueden rastrearse hasta la infancia; sobre todo si la persona tuvo que lidiar con padres o profesores que les hacían sentir culpables por cualquier cosa que hiciese mal. La frase: “deberías avergonzarte lo que acabas de hacer”, probablemente le suene familiar a más de uno.

Obviamente, todos cometemos errores de los cuales no estamos particularmente orgullosos pero mirar al pasado constantemente recriminándose por los mismos supone un gasto de energía innecesario que no nos reporta nada positivo. El sentimiento de culpa simplemente nos encierra en un círculo masoquista que se hace cada vez más estrecho.

En muchas ocasiones el sentimiento de culpa llega a ser tan fuerte que provoca signos físicos como la sensación de presión en el pecho, el dolor de estómago, un fuerte dolor de cabeza y sensación de peso en los hombros. A esto se le suman los pensamientos recurrentes de auto reproche, agresividad hacia uno mismo y un fuerte desasosiego.

En la base del sentimiento de culpa se entrelazan disímiles formas de relacionarse con el yo. Por ejemplo, la mayoría de las personas que experimentan constantemente el sentimiento de culpa tienen una baja autoestima y no se creen merecedores del amor o de las gratificaciones que le brinda la vida por lo que aprovechan el más mínimo error para auto castigarse. En el otro extremo, se encuentran las personas perfeccionistas para las cuales cualquier error es una buena excusa para auto reprocharse y criticarse constantemente.

Estas personas tienen en común un pensamiento rígido y polarizado. Es decir, aprecian el mundo en blanco y negro: las cosas o son buenas o son malas, o están bien o están mal. No saben apreciar la infinidad de tonalidades que existen entre estos dos colores porque su forma de pensar es demasiado estricta y estereotipada. Por ende, son prácticamente incapaces de analizar los aspectos positivos y negativos de una situación ya que tienden a mover la balanza en un solo sentido.

Otro aspecto esencial para comprender la culpa es la ruptura que ésta representa en nuestro sistema de valores. En otras palabras, experimentamos sentimientos de culpa cuando hacemos algo que se aleja de los valores que hemos asumido como justos y positivos. Sentimos culpa cuando nuestro comportamiento no cumple con nuestros cánones y, por ende, nos recriminamos.

No obstante, debe puntualizarse que la culpa se manifiesta de diversas formas:
  • Quienes se sienten culpables de todo lo ocurrido, incluso si no es su responsabilidad.
  • Quienes culpabilizan a los demás de todo lo ocurrido para liberarse de la cuota de responsabilidad individual.
  • Quienes ponen la responsabilidad en las circunstancias pensando que nadie tiene la culpa de nada sino que son las situaciones del medio las que determinan los comportamientos.
Evidentemente, cualquiera de estas expresiones de la culpa son igualmente negativas y dañinas para la persona ya que las responsabilidades se difuminan y seremos incapaces de tomar las riendas de nuestra vida.

Obviamente, en muchas ocasiones (sobre todo cuando éstas desbordan nuestros recursos psicológicos), nos vemos sumergidos en la culpa. El problema en sí no radica en no sentir la culpa (porque sobre esto no podemos accionar) sino en manejar estos sentimientos y afrontarlos desde una perspectiva positiva. Para lograrlo es esencial que asumamos algunos pasos:
  1. Abandonar el pensamiento polarizado y asumir una postura más flexible. Para esto el mejor ejercicio es pensar en los aspectos positivos y negativos que encierra cada situación a la cual nos enfrentamos cotidianamente. Apreciando las diversas facetas de las situaciones y comportamientos podremos percatarnos que la vida no es en blanco y negro sino llena de matices.
  2. Hallar las causas de los sentimientos de culpa desarrollando un diálogo interior. Este diálogo interior (siempre que sea sincero) nos develará algunas ideas irracionales de causa y efecto. Por ejemplo, la madre experimenta sentimientos de culpa porque estaba en el trabajo mientras el hijo sufría un accidente doméstico bajo la supervisión de la cuidadora. La lógica nos indica que ella no tenía forma de presuponer o evitar el accidente y que necesita trabajar para poder mantener la familia, por ende los sentimientos de culpa son totalmente infundados. En muchas ocasiones la clave para eliminar la culpa radica en saber repartir las responsabilidades asumiendo aquella cuota que nos corresponde, pero no más allá.
  3. Planificar el futuro. Aún si asumimos nuestra responsabilidad en una situación y cometimos un error, lo más productivo es mirar al futuro y pensar en cómo podemos subsanar el daño. La culpa nunca es la solución porque nos encierra en la trampa del inmovilismo y el sufrimiento.
Finalmente, quisiera terminar las reflexiones con una frase de la sabiduría popular que hace referencia directa a la preocupación y que podría aplicarse a los sentimientos de culpa. Obviamente es extrema, pero ejemplifica el sentir con el cual en algunas ocasiones deberíamos asumir los hechos que se escapan de nuestro control:

¿Tiene solución? Entonces, por qué te preocupas…

¿No tiene solución? Entonces, por qué te preocupas…

Fuente: Rincón de la Psicología

martes, 5 de noviembre de 2013

La brecha de la crianza


taigo-taka


















Por María Caridad Araujo - 28 Oct 2013

Alguna vez escuché la siguiente reflexión “Se requiere tomar un curso y aprobar un examen para conducir un vehículo, pero para algo tan importante como criar un hijo… ¡no te piden nada!” El ejemplo no deja de parecerme algo gracioso y creo que podría generar debates interminables sobre la libertad y el rol del Estado y no es ese el objeto de este artículo. Decidí arrancar este post con esa reflexión pues es una que nos invita a volver nuestros ojos hacia nuestras propias experiencias vitales (de hijos y de padres) y a reconocer en ellas errores, aprendizajes y aciertos.

En septiembre, Kimberly Howard y Richard Reeves del Centro para los Niños y las Familias de Brookings Institution publicaron un artículo introduciendo un concepto que ellos llaman “la brecha de la crianza” (the parenting gap, en inglés). A los economistas nos gusta medir las brechas en los niveles de ingreso, en el acceso a los servicios públicos o en la salud y el aprendizaje. Pero la brecha de la crianza es un concepto nuevo.

¿En qué consiste la brecha de la crianza? Los autores la definen como la diferencia entre ser el hijo de padres “débiles” y ser el hijo de padres “fuertes”. Nota: aquí los términos “débiles” y “fuertes” no se refieren al estilo de crianza ni a la fuerza física de los progenitores, sino a la calidad de la crianza. Unos padres “fuertes” son aquellos que ofrecen a sus hijos un ambiente familiar en el cual encuentran estímulos y apoyo. Unos padres débiles son incapaces de ofrecer este tipo de ambiente familiar a sus hijos. Esto se mide mediante el instrumento HOME, una escala observacional especialmente diseñada para caracterizar la calidad del ambiente del hogar y que se ha usado en Estados Unidos y también en América Latina. Los padres “fuertes” son aquellos con el 33% de los puntajes más altos en el HOME, mientras que los padres “débiles” son los que obtienen el 33% de los puntajes más bajos en el HOME.

Aquí hago un paréntesis para notar un tema importante. El tipo de padres que le tocan a un hijo es uno de aquellos factores determinados al momento del nacimiento. Por esta razón, esta variable se encuentra profundamente ligada a la equidad ya que depende de elementos totalmente fuera del control o del esfuerzo individual del niño. Si no existe algún mecanismo que permita “igualar oportunidades” para que todos los niños tengan una experiencia de crianza como mínimo aceptable, entonces inevitablemente sabemos que será difícil romper esa trampa de desigualdad más adelante. De ahí que no debería sorprendernos que el artículo de Howard y de Reeves que introduce el concepto de la brecha de la crianza concluye que esta brecha se relaciona con la movilidad social en las diferentes etapas del ciclo vital: primera infancia, infancia, adolescencia, transición a la adultez y adultez.

Los autores identifican que los hijos de padres “fuertes” tienen una mayor probabilidad de ser exitosos en todas las etapas del ciclo vital. Los autores definen el éxito a través de los indicadores del Proyecto del Genoma Social, que establecen niveles mínimos en dimensiones académicas, sociales y económicas para cada etapa de la vida. Algunos ejemplos de los indicadores que se incluyen en esta definición de éxito son: tener un peso normal al nacer,  contar con habilidades de lectura y matemáticas adecuadas en la edad escolar, desarrollar aptitudes socioemocionales apropiadas, o alcanzar un nivel salarial y de empleo correspondiente al de la clase media.

Las diferencias incondicionales (es decir sin controlar por ingresos, educación y otras variables) entre los hijos de padres “fuertes” y padres “débiles” son enormes. Un 77% de los hijos de padres “fuertes” tienen resultados exitosos en la primera infancia, en comparación con 34% de los hijos de padres “débiles”. Esta brecha de más de cuarenta puntos porcentuales apenas se cierra a lo largo de la vida. Incluso en la adultez, un 70% de los hijos de padres “fuertes” obtienen resultados exitosos en comparación con 37% de los hijos de padres “débiles”.

Los autores hacen una simulación todavía más provocativa. Si sería posible convertir a los padres “débiles” en padres “promedio” (la categoría entre “fuertes” y “débiles”), se esperaría un aumento de un 9% en el porcentaje de sus hijos que se gradúan de la secundaria. También se podría lograr un 6% de reducción de embarazos durante la adolescencia y hasta una caída de un 3% en el número de jóvenes que llegan a ser condenados por un crimen. Otro hallazgo interesante es que en la caracterización de la calidad de los padres, importa tanto el rol del ambiente de aprendizaje que ofrecen a sus hijos como aquel del ambiente de apoyo emocional que les brindan. Es decir, los padres cumplen un rol fundamental tanto en lo afectivo como en el aprendizaje cognitivo.

Las políticas públicas para reducir la brecha de la crianza tienen un enorme potencial para mejorar la equidad y la igualdad de oportunidades. Estas políticas consisten en apoyar a los padres más débiles para enriquecer los estímulos y el apoyo que brindan a sus hijos en sus hogares. Es decir, si la calidad de la crianza es tan importante para el bienestar social, y si las familias no siempre son capaces de proveer una crianza de calidad, entonces, el rol del Estado está bien justificado.

Fuente: BID, Blog Primeros Pasos

miércoles, 23 de octubre de 2013

Relacionan las migrañas con un aumento del riesgo de depresión y de pensamientos suicidas


















Las personas que sufren de migrañas tienen el doble de probabilidades de deprimirse que las personas que no sufren esos dolores de cabeza debilitantes, según un nuevo estudio.

Y las que padecen de migrañas, en particular las personas menores de 30 años, también tienen más probabilidades de pensar en el suicidio, hallaron unos investigadores canadienses.

Es necesario que se realicen exámenes e intervenciones de manera rutinaria a los que sufren de migrañas y que tienen el riesgo más alto tanto de depresión como de pensamientos suicidas, enfatizan los autores del estudio.

"No estamos seguros de por qué las personas más jóvenes que sufren de migrañas tienen más probabilidades de depresión y de tener pensamientos suicidas", señaló la coautora del estudio Meghan Schrumm, ex estudiante de postgrado en la Universidad de Toronto, en un comunicado de prensa de la universidad.

"Podría ser que las personas más jóvenes con migrañas todavía no hayan podido encontrar el tratamiento adecuado o desarrollar los mecanismos para hacerse cargo de la situación a fin de minimizar el dolor y el impacto de esta enfermedad crónica durante el resto de sus vidas", sugirió Schrumm.

El estudio, publicado en línea recientemente en la revista Depression Research and Treatment, contó con más de 6,000 canadienses que afirmaban que les habían diagnosticado de migrañas. Los investigadores los compararon con un grupo mucho mayor que no reportó haber sufrido de migrañas.

Como en estudios anteriores, las migrañas eran mucho más habituales entre las mujeres: una de cada siete mujeres afirmó que tenía migrañas, en comparación con uno de cada 16 hombres.

De los participantes del estudio, más del 8 por ciento de los hombres y el 12 por ciento de las mujeres que tenían migrañas también sufrían de depresión, en comparación con un poco más del 3 por ciento de los hombres y aproximadamente el 6 por ciento de las mujeres que no tenían migrañas.

Las personas más jóvenes con migrañas tenían muchas más probabilidades que los pacientes mayores de mostrar síntomas de depresión. Las mujeres menores de 30 que sufrían de migrañas tenían seis veces más probabilidades de estar deprimidas que las que tenían 65 o más años de edad. Las personas que sufrían de migrañas que estaban solteras o tenían problemas con sus actividades cotidianas también tenían un riesgo mayor de depresión.

Los hombres y las mujeres con migrañas también tenían muchas más probabilidades de haber pensado seriamente en suicidarse que los que no tenían migrañas. Aunque casi el 16 por ciento de los hombres y el 18 por ciento de las mujeres con migrañas afirmaron que habían pensado en quitarse la vida, aproximadamente el 8 por ciento de los hombres y el 9 por ciento de las mujeres que no sufrían de migrañas también lo habían hecho.

Aunque el estudio encontró asociaciones entre tener migrañas, la depresión y los pensamientos suicidas, no estableció causalidad.

En función de los hallazgos, Esme Fuller-Thomson, la autora principal del estudio y catedrática de la Facultad de Trabajo Social Factor-Inwentash de la Universidad de Toronto, concluyó que es necesario que se realicen exámenes e intervenciones de manera rutinaria para la depresión y los pensamientos suicidas a las personas jóvenes y solteras que sufren de migrañas y a las que se ven limitadas para realizar sus tareas cotidianas.

Mary Elizabeth Dallas
Traducido del inglés: lunes, 21 de octubre, 2013
Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTE: University of Toronto, news release, Oct. 17, 2013

HealthDay

sábado, 19 de octubre de 2013

¿Cuándo ir a terapia?

La terapia psicológica es un tratamiento que busca estimular pensamientos, sentimientos, sensaciones y conocimientos que se tienen pero que no se sabe como aplicarlos o no se identifican plenamente. Tiene como recurso principal hablar, aunque a veces se usan otras técnicas como dibujar, escribir o actuar. Con la terapia se busca cambiar el dialogo, la comunicación, el pensamiento, las ideas y el comportamiento, de forma que la persona se sienta mejor con su vida.


La terapia es para todos. No hay edad, genero, oficio o profesión, que limite la posibilidad de acudir a terapia, aunque si se necesita la disposición de mejorar. El objetivo final de asistir a terapia es tener los recursos suficientes para dejar de sufrir y afrontar nuestra vida, de manera que podamos ser felices, si es posible y todos lo merecemos.

EL PROCESO

No existe una norma clara de cuando es hora de acudir al psicólogo, ya que un problema puede afectar de manera distinta a cada persona. Para valorar si es necesaria ayuda profesional es muy importante observar si existen ciertos síntomas asociados, como por ejemplo ansiedad, perdida o aumento de apetito, inquietud excesiva, insomnio, perdida de concentración, sensación de tristeza, cansancio inusual, etc.


¿QUÈ ES LA TERAPIA INDIVIDUAL? 

Todos los seres humanos enfrentamos momentos de crisis, cambios en nuestras vidas y aunque algunos pueden ser deseados y otros no, nos provocan crisis. La terapia individual te brinda la posibilidad de que reflexiones en torno a estos cambios y a tus sentimientos, necesidades y deseos. Logrando mas grado de satisfacción.

Si se decide a realizar una consulta, se debe recordar que nuestra ética profesional nos obliga a mantener el anonimato y el secreto profesional, por lo tanto existe privacidad y confidencialidad sobre lo expuesto en la cita.

Ir al psicólogo para intentar resolver un problema no significa que debas acudir a consulta siempre, ni que se esté “loco”, por el contrario la salud mental debe formar parte de nuestras vidas, recuerda; aquel que pide ayuda, demuestra su fortaleza para querer cambiar y sentirse mejor.

DEBEMOS ACUDIR A TERAPIA CUANDO..

Sintamos que la tristeza, la apatía y la falta de ilusión empieza a agobiarnos.

Todo a nuestro alrededor lo percibimos como amenazante y nos sentimos solos en una situación donde no encontramos la salida.

Cuando el temor y la inseguridad no nos permiten seguir adelante.

Nos sentimos con “los nervios rotos” o “fuera de control” y casi cualquier situación hace que reaccionemos con enojo o llanto incontenible.

Cuando debas tomar una decisión trascendental, de manera que necesites analizar bien la situación.

Cuando se nos presenta una situación problemática y tratamos de resolverla con nuestra experiencia y recursos, pero nos damos cuenta que nos ha rebasado por completo.

Cuando un problema se repite o se alarga por mucho tiempo y no se nos ocurren soluciones adecuadas.

Cuando sufrimos de una depresión o crisis de ansiedad que no nos deja salir a delante.

Cuando la situación sale de nuestro control y no sabemos que más podemos hacer.

No estas solo, puedes encontrar soluciones adecuadas a los problemas que vives. Decidete a ser diferente, a sanar las heridas del pasado para tener un futuro feliz.

Si necesitas más información, acércate a un profesional. 

Fuente: Psicología en Coapa

lunes, 14 de octubre de 2013

¿Qué es la depresión?













La depresión es una enfermedad que altera de forma intensa los sentimientos y los pensamientos. Su síntoma habitual es un estado de abatimiento e infelicidad que puede ser transitorio o permanente.

El término médico hace referencia a un síndrome o conjunto de síntomas que afectan principalmente a la esfera afectiva: la tristeza patológica, el decaimiento, la irritabilidad o un trastorno del humor que puede disminuir el rendimiento en el trabajo o limitar la actividad vital habitual, independientemente de que su causa sea conocida o desconocida.

Su origen es multifactorial, aunque hay que destacar factores desencadenantes tales como el estrés y sentimientos (derivados de una decepción sentimental, la contemplación o vivencia de un accidente, asesinato o tragedia, el trastorno por malas noticias, pena, y el haber atravesado una experiencia cercana a la muerte).

También hay otros orígenes, como una elaboración inadecuada del duelo (por la muerte de un ser querido) o incluso el consumo de determinadas sustancias (abuso de alcohol o de otras sustancias tóxicas) y factores de predisposición como la genética o un condicionamiento educativo.

La depresión puede tener importantes consecuencias sociales y personales, desde la incapacidad laboral hasta el suicidio.













Las diferentes escuelas psiquiátricas han propuesto varios tratamientos para la depresión: la biopsiquiatría, a través de antidepresivos. También es muy útil el tratamiento con PSICOTERAPIA o la terapia cognitivo-conductual, a través de propuestas conductuales y cognitivas.

La depresión va mucho más allá de una situación común que nos ponga tristes y debe ser tratada por un profesional.

jueves, 10 de octubre de 2013

Depresión y demencia son los trastornos mentales que más afectan a los mayores de 60 años en el mundo




















La OPS insta a crear alternativas comunitarias para atenderlos y a capacitar a los familiares cuidadores, en el marco del Día Mundial de la Salud Mental.Washington, DC, 10 de octubre de 2013 (OPS/OMS).- Alrededor del 15% de los adultos de más de 60 años del mundo sufren algún trastorno mental, y depresión y demencia son los dos más comunes. En el marco del Día Mundial de la Salud Mental, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) insta a crear alternativas comunitarias para tratar a las personas con padecimientos mentales y a capacitar a los familiares que los atienden en el hogar.

Cada 10 de octubre se celebra el Día Mundial de la Salud Mental para acrecentar la conciencia del público en torno a estos problemas. La OPS, oficina regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se une a la celebración de esta fecha cuyo lema este año es Salud Mental y Adultos Mayores. En la región, vivían en 2006 casi 100 millones de personas mayores de 60 años, cifra que se estima se duplicará para 2020.

La demencia y la depresión son los trastornos neuropsiquiátricos más comunes en ese grupo de edad. La depresión afecta a nivel mundial al 7% de ellos y la demencia al 5%. Le siguen los trastornos de ansiedad (3,8%) y los problemas por abuso de sustancias psicotrópicas (casi al 1%). Asimismo, aproximadamente una cuarta parte de las muertes por daños autoinfligidos corresponden a personas de este grupo de población.

La Directora de la OPS, la doctora Carissa F. Etienne, destacó los “importantes avances” en la reforma en salud mental en la región en los últimos 25 años, en particular, en el cambio progresivo del viejo modelo de asilo al nuevo sistema basado en la comunidad, que respeta los derechos humanos de los usuarios y cuenta con servicios descentralizados e integrados a la atención primaria de la salud. En ese sentido, Etienne destacó como ejemplo a Belice, Brasil, Chile, Cuba y Panamá, entre otros.

Sin embargo, se estima que en muchos hospitales psiquiátricos de las Américas, más del 50% de los ancianos permanecen allí porque no existen alternativas de tratamiento en la comunidad. “Debemos desarrollar servicios comunitarios que puedan dar respuesta a esta problemática y capacitar a las familias para que sepan cómo acompañar mejor a sus seres queridos en esas situaciones”, indicó el asesor regional de Salud Mental de la OPS/OMS, Jorge Rodríguez.

Asimismo, las personas mayores pueden realizar actividades para mantenerse física y mentalmente activas, construir lazos con sus familiares, amigos y su comunidad, cuidar su salud y consultar a su médico. Los trastornos mentales se pueden tratar. No existe cura para la demencia pero sí tratamiento que puede ayudar a las personas con este padecimiento a vivir muchos años y con buena calidad de vida.

Por otro lado, y con el fin de involucrar a los usuarios de los servicios de salud mental y a sus familiares en este cambio de modelo de atención psiquiátrica, del 15 al 17 de octubre se realizará en la capital de Brasil la primera conferencia regional en este sentido, que organizada por la Organización Panamericana de la Salud, reunirá a más de un centenar de usuarios y familiares de 20 países. 

 Estrategias de tratamiento y asistencia
  • Proporcionar a los adultos mayores una atención de salud mental eficaz en el nivel comunitario.
  • Dar formación, capacitación y apoyo a quienes los atienden en las casas.Capacitar a todo el personal sanitario que debe enfrentarse con los problemas y trastornos relacionados con la vejez.
  • Crear condiciones de vida y entornos que acrecienten el bienestar y propicien que las personas adopten modos de vida sanos e integrados.
  • Contar con un marco legislativo apropiado, basado en las normas internacionales sobre derechos humanos, para ofrecer los servicios de la mejor calidad.
La OPS fue fundada en 1902 y es la organización internacional de salud pública más antigua del mundo. Trabaja con todos los países del continente para mejorar la salud y la calidad de vida de las personas de la región. Actúa como la Oficina Regional para las Américas de la OMS y es también la agencia especializada de salud del sistema interamericano.

viernes, 13 de septiembre de 2013

20 respuestas ingeniosas a la pregunta ¿me estás analizando?


















Si eres psicólogo o estudiante de psicología, en diversos momentos de tu vida te vas a enfrentar a la tediosa pregunta ¿Me estás analizando?, justo después de que reveles tu identidad como psicólogo o estudiante. Al parecer, es algo inevitable para los demás hacer esta pregunta. En el fondo, creo que están buscando una respuesta ingeniosa de tu parte, así que aquí se encuentran las mejores respuestas a esta pregunta, aunque la mayoría están diseñadas para que no te pregunten eso. Si quieres compartir tus propias respuestas, no dudes en comentar.

1. Solo analizo a los que preguntan eso

2. Yo no trabajo gratis

3. Tengo cosas mejores que analizar

4. Es como si a alguien que es cajero bancario le preguntas si está tratando de adivinar cuantos billetes tienes en el bolsillo

5. Tendrías que pagarme (y miras fijamente a quien hizo la pregunta)

6. ¿Tú haces tu trabajo todo el día y a cada momento?

7. Toda consulta causa honorarios

8. Sí, te estoy analizando; pero la verdad no te quiero preocupar...

9. No, ahora ando "de civil"

10. El diagnóstico es reservado...

11. Perdón... ¿me hablabas? Es que estaba tratando de entender por qué mueves las manos así al hablar y a qué se debe esa postura corporal tan rara que tienes y... (sigues inventando posibles análisis que harán sentir incómoda a la persona que preguntó)

12. ¿Tú qué crees? [Con voz calma, y levantada de ceja o fruncido de ceño]

13. Claro, serios problemas de personalidad

14. Por supuesto, el retardo mental es evidente.

15. ¿Analizando? No, eso solo se hace con las especies superiores

16. Obvio, pero mejor no te preguntes lo que estoy descubriendo.

17. No, te quiero demasiado como para enterarme todo lo que andas ocultando.

18. Yo definitivamente creo que todos analizamos en cierto punto y no es necesario tanto estudio para ver que estás mal

19. ¿Y tú crees que no tengo nada mejor que hacer?

20. Claro que no, no eres tan interesante

Fuente: Psicología Online

jueves, 12 de septiembre de 2013

5 reacciones del cuerpo al mentir

Un estudio publicado recientemente en PLos One ha revelado 5 reacciones del cuerpo al mentir, todos ellos fisiológicos que te permitirán saber la próxima si alguien te mentía o no.

5 reacciones cuando mentimos

  1. Efecto Pinocho: no es que la nariz va a crecer de largo, sino que se infla por el cambio de temperatura en el cuerpo. El cambio también aparece en la esquina interna del ojo, una zona más complicada de percibir.
  2. El estrés y la pronta respuesta: cuando una persona está mintiendo se le hace más fácil contestar a preguntas rápidas. Así que la próxima vez intenta tomar la situación con calma y dale tiempo para que reflexione la respuesta. Psychological Science ha mencionado que mientras más tiempo tienen para responder, se restringe más la cantidad de mentiras y terminan resistiéndose a engañar.
  3. Mayor cantidad de mentiras, mayor sustancia blanca: si bien este es un cambio que no puedes notar a simple vista, los estudios han demostrado que los mentirosos tienen un 22% más de sustancia blanca en su cerebro que de gris.
  4. Arritmia gástrica: científicos de la Universidad de Texas emplearon al mismo tiempo electrogastrogramas y electrocardiogramas descubriendo que el estómago detecta las mentiras generando como resultado arritmia gástrica.
  5. Mejor salud para los sinceros: las personas que son honestas tienen una mejor salud tanto física como mental en comparación de las mentirosas. El estudio se llevó a cabo en la Universidad de Notre Dame durante diez semanas analizando la salud física y mental de personas a las que pidieron que redujeran su número de mentiras, logrando una mejoría notable.

Hay otra reacción que es la del movimiento de los ojos hacia la derecha que hace poco los científicos dijeron que era infundada por lo cual se desechó.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Trastorno de déficit de atención e hiperactividad

Los objetivos que tengan los padres para el tratamiento del trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) tienden a hacer que el tratamiento vaya en una dirección o en otra, según una nueva investigación.
Cuando la preocupación principal de los padres era el rendimiento académico de su hijo, a menudo elegían el tratamiento con medicamentos, pero si estaban más preocupados por la conducta de su hijo tendían a optar por la terapia conductual como tratamiento inicial.
"Si los profesionales clínicos pueden mostrar evidencias a los padres y los padres pueden compartir sus valores y objetivos con el médico de su hijo, el proceso de toma de decisiones puede resultar más fácil y es probable que se obtengan mejores resultados", afirmó el autor del estudio, el Dr. Alexander Fiks, profesor asistente de pediatría en el Hospital Pediátrico de Filadelfia y la Universidad de Pensilvania.
Aun así, Fiks comentó que le sorprendió que hubiera una distinción tan clara en la elección de los tratamientos. "No sé si esperaba que las elecciones estuvieran tan divididas", señaló.
Los resultados del estudio aparecen en línea el 2 de septiembre en la revista Pediatrics, así como en la edición impresa de octubre.
El TDAH es un trastorno cerebral común, según el Instituto Nacional de Salud Mental (NIMH) de EE. UU. Los síntomas incluyen la incapacidad de prestar atención o de concentrarse en algo, distraerse con facilidad, estar frecuentemente fantaseando, problemas de concentración, dificultad para finalizar las tareas escolares, hablar todo el tiempo y la incapacidad de permanecer sentado durante periodos largos de tiempo, según el NIMH.
El tratamiento para el TDAH puede incluir fármacos, terapias conductuales o ambos, según el NIMH.
"Tanto los medicamentos como la terapia conductual se consideran las líneas de tratamiento para los niños de 6 a 12 años de edad, y muchas personas sugerirán un tratamiento multimodal. Pero, las familias a menudo empiezan con un tratamiento o con el otro. Si no le va bien el primer tipo de tratamiento, debería intentar con el otro", explicó el Dr. Andrew Adesman, jefe de pediatría del desarrollo y conductual del Centro Médico Pediátrico Steven and Alexandra Cohen de Nueva York, en New Hyde Park.
Para realizar este estudio, Fiks y sus colaboradores reclutaron a 148 padres o tutores de niños de edades comprendidas entre los 6 y los 12 años a los que habían diagnosticado el TDAH. Fiks afirmó que aceptaron a los padres de niños que ya estaban recibiendo algún tratamiento, además de aquellos que acababan de elegir un tratamiento por primera vez. Sin embargo, excluyeron a los padres de niños que ya estaban recibiendo una combinación de medicamentos y terapia conductual.
Los investigadores desarrollaron y validaron el Instrumento para las preferencias y los objetivos en el TDAH, una herramienta que mide las preferencias y los objetivos de los padres de los niños con TDAH.
Si lo que más preocupaba a los padres era el rendimiento escolar de su hijo, entonces tenían más del doble de probabilidades de elegir los medicamentos como el primer tratamiento para su hijo. Si, por otra parte, lo que más preocupaba a uno de los padres eran los problemas conductuales asociados con el TDAH, entonces tenía un 60 por ciento más de probabilidades de elegir la terapia conductual para su hijo.
Después de seis meses, los padres de los niños que habían iniciado el tratamiento elegido tenían unos objetivos académicos y conductuales menos ambiciosos. "Si los objetivos son un poco menos fuertes, esos padres pueden tener más probabilidades de cumplirlos", afirmó Fiks.
"Nuestros hallazgos enfatizan la importancia de hablar sobre los objetivos. Si las personas se sienten escuchadas y valoradas, sienten que el tratamiento está trabajando en dirección a algo que a ellos les preocupa", observó Fiks.
"Este enfoque podría ser de ayuda en las afecciones como el asma, donde hay varios tratamientos. Empezar por los objetivos de la familia podría ser realmente una gran innovación en la atención médica", afirmó Fiks.
Al igual que Fiks, Adesman afirmó que estaba "sorprendido de ver una distinción tan clara en las elecciones de los tratamientos".
Según comentó, le sorprendió particularmente que los padres de niños con problemas de conducta fueran más propensos a elegir la terapia conductual. Aunque la terapia conductual es efectiva, señaló, requiere de muchas sesiones y puede llevar algo más de tiempo para que produzca un cambio en la conducta.
"A menudo estos son los padres que veo que están más receptivos a la medicación", añadió.
Fiks pensaba que los padres podrían ver los problemas conductuales como diferentes a los problemas médicos. "Si los padres consideran que los problemas conductuales no son médicos, entonces los tratamientos no médicos les podrían parecer más aceptables", observó.
Ambos expertos pensaron que incluir a los padres en la toma de decisiones probablemente llevaría a que participaran más en el tratamiento elegido, lo que podría mejorar los resultados.
"Este estudio resalta la importancia de hablar sobre cuáles son las preferencias de la familia a la hora de sopesar las opciones de tratamiento, y los pediatras harían bien de involucrar a los padres e intentar averiguar cualquier preferencia en el tratamiento que pudieran tener", comentó Adesman.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTES: Alexander Fiks, M.D., assistant professor, pediatrics, Children's Hospital of Philadelphia, University of Pennsylvania, Philadelphia; Andrew Adesman, M.D., chief, developmental and behavioral pediatrics, Steven and Alexandra Cohen Children's Medical Center of New York, New Hyde Park; October 2013Pediatrics
Fuente: LUNES, 2 de septiembre (HealthDay News) -- HealthDay

martes, 10 de septiembre de 2013

Prevención del suicidio















Magnitud del problema

El suicidio figura entre las 20 causas de defunción más importantes a todas las edades a nivel mundial. Cada año se suicida casi un millón de personas.

Factores de riesgo

Las enfermedades mentales, principalmente la depresión y los trastornos por consumo de alcohol, el abuso de sustancias, la violencia, las sensaciones de pérdida y diversos entornos culturales y sociales constituyen importantes factores de riesgo de suicidio.

Prevención

Estrategias eficaces para prevenir el suicidio:

  • restricción del acceso a los medios de suicidio, como sustancias tóxicas y armas de fuego,
  • identificación y tratamiento de las personas que sufren trastornos mentales y por consumo de sustancias,
  • mejora del acceso a los servicios de salud y la asistencia social, y 
  • cobertura responsable de las noticias sobre suicidios en los medios.

Fuente: Organización Mundial de la Salud

Más información acerca de la prevención del suicidio

viernes, 30 de agosto de 2013

Sanar o restaurar la autoestima















Siempre es posible reconstruir la autoestima. Aunque se pase o se haya pasado por situaciones sumamente difíciles y devaluado la autoestima, es posible reconstruirla o mejorarla. Para ello es necesario partir del “darse cuenta”, reconocer cuando se tiene la autoestima devaluada. Como segundo paso “¡decidirse a trabajar!”, ponerse a sí mismo como las más serias de las tareas, es decir, RECONOCER el valor que uno tiene, que con frecuencia se encuentra ignorado o devaluado.

RECONCILIARSE CON EL PASADO

Nada reconstruye tanto la autoestima como la capacidad de reconciliarse con el pasado. El “pasado” incluye dos aspectos fundamentales: lo BUENO que hemos vivido y los que NO ha sido agradable vivir, los rencores y el resentimiento. Ambos aspectos constituyen nuestro pasado y con frecuencia nos hacen consumir una enorme cantidad de energía y redundan en una vida incompleta, “a medias”.



Sin duda, el pasado más difícil de desarraigar es el de los resentimientos y el dolor; son los “nudos” de rencor. Es innegable que las personas que se liberan de los resentimientos viven mejor que aquellas que se encuentran ancladas a este. Obsérvese como los niños, cuando entran en conflicto entre sí, expresan el enojo y este se evapora. Los niños no guardan resentimientos; esto lo aprenden después (generalmente de sus padres) por ello viven y duermen tan plácidamente, porque no “cargan” con el costal de los resentimientos. El secreto para pasarla bien en la vida es dejar que lo que pasa, pase...
Pero con frecuencia, los acontecimientos indeseables no pasan, se quedan y, por lo tanto vivimos anclados al pasado. Dejar que lo pasado, pase… significa también perdonarse a sí mismo. Cuando uno se reconcilia con el pasado, el principal beneficiado es uno mismo.

VIVIR EN EL PRESENTE

La autoestima se valora en el presente, no en el futuro. Sólo el presente es real. El “cáncer del futuro” consume irremediablemente el momento presente, el único presente que puede ser vivido es el AQUÍ Y AHORA.


Muchas veces vivimos esperando “cuando me case” “cuando él o ella cambie” “cuando la situación mejore” “cuando tenga el trabajo de mis sueños” y entonces seremos felices, esperar siempre es no saber reconocerse. Es el drama de las personas que no llegan a vivir porque siempre se están preparando para poder vivir. 

Una persona que se valora, valora también su tiempo presente, porque el tiempo es un recurso no renovable, el tiempo presente es el único real. ¿Estamos completamente “vivos en vida” (en el presente) o “medio muertos” (en el futuro)?

SER ASERTIVOS

La asertividad consiste en ser capaz de pedir lo que uno necesita, decir lo que a uno le gusta o no y expresar lo que uno siente… de modo conveniente y en el momento oportuno. Es decir, es tan importante el qué (lo que decimos o pedimos) como el cómo (la manera en que lo pedimos).
Es expresar lo que uno desea o no desea hacer, siendo considerado con todos los demás. La asertividad tiene que ver con la autoestima, con la propia valoración de sí mismo y de su tiempo.

Algunos ejemplos de NO ser asertivo:
  • El compañero de trabajo se sienta a platicar dos horas de cosas sin importancia y YO no soy capaz de terminar esa conversación aunque tengo cosas más importantes que hacer (desperdicio mi tiempo).
  • La visita inoportuna a la que YO no le puedo decir que tengo que estudiar para mi examen, y ¡se queda toda la tarde!
  • Comerse la sopa fría en el restaurante, para no “molestar” o “incomodar” al mesero… o darle propina a pesar del mal servicio. 

Una buena manera de recuperar áreas de la autoestima consiste en proponerse metas concretas de asertividad y cumplirlas. Cada quien puede, desde luego, elaborar sus propias metas. Algunos ejemplos:
  • No permitir que una persona se introduzca a la fila cuando se está esperando a ser atendido, a menos que se dé una buena explicación.
  • Ante un error, no llamarse “tonto”… ni permitir que otro lo haga.
  • No permitir que otros me griten y que me pidan las cosas “por favor” y den las gracias… (claro que yo debo de hacerlo también.
El resultado que uno obtiene generalmente va de acuerdo con la intención puesta; si pedimos algo con actitud de mando, logramos irritación; si lo hacemos suplicando, obtenemos menosprecio; si lo pedimos con dignidad y asertividad, obtenemos algo concreto y digno.

VIVIR VALORES


















Con frecuencia se escuchan comentarios de que “ya no existen los valores” o “se están perdiendo los valores”. Vale la pena preguntarse: ¿Cuáles son mis valores? ¿Qué es valioso para mí? ¿Vivo de acuerdo con mis valores?

Sin duda, y sin darnos cuenta, convertimos en algo muy valioso las cosas, más que a las personas. Dar importancia a lo importante y vivir en consecuencia es una forma de restaurar la autoestima, al vivir valores estamos satisfaciendo nuestras necesidades, algunos ejemplos:
  1. Vivir con el valor de las responsabilidad en el trabajo y en la familia (responder por lo que se hace).
  2. Vivir con el valor de la tolerancia, hacia mí mismo y hacia los demás. 
  3. Aprender a escuchar, dejando de hablar y permitiendo que los otros (pareja, hijos, amigos…) puedan expresarse (aunque el niño tenga solo 2 años se le puede escuchar). 
Cada quien debe definir los valores que quiere vivir, esa es una tarea personal. El aspecto más importante de vivir valores es el siguiente: SI UNO SE CONSIDERA UNA PERSONA VALIOSA lo que uno diga y haga debe, en consecuencia, ser valioso.

AUTOACEPTACIÓN











Lo que no me gusta de mi lo convierto en mi enemigo; si no me gusta mi nariz, la edad o mi cara, convierto esas partes de mi en mis enemigas y estoy en guerra conmigo mismo. ¡Es la guerra dentro de mí! O bien, tiendo a proyectar esas partes desagradables de mí en los demás: “!que señora tan terca; me irrita¡” ¿Por qué me tiene que irritar que otra persona sea terca, si no es porque veo reflejada en ella mi propia terquedad?

También podemos estar en guerra con el transito, con el tiempo, el calor, las cosas… y convertimos todo eso en enemigos.
Sin duda es más difícil aceptarse que cambiarse… y más difícil aún es aceptar a los demás, en esa parte desagradable que tienen, que es justamente en la que nos vemos reflejados. Si me molesta el ser introvertido o callado, fácilmente puedo irritarme contra mi hijo “por ser tan tímido”.

DEDICARSE TIEMPO

Tener un tiempo para uno mismo, dedicarse un tiempo que reconstruya la autoestima, realizar alguna actividad que lo haga a uno sentirse bien (la lectura, hacer ejercicio, andar en bicicleta, disfrutar de mi música favorita) o simplemente disfrutar de no hacer nada por un rato, estar en paz, saber estar en silencio (un ocio sano como sentarse una hora en una mecedora a descansar, practicar la meditación, etc.)
Este es un aprendizaje muy importante: el aprender a ESTAR SOLO, es decir, con uno mismo. “La soledad es compañía”.













miércoles, 28 de agosto de 2013

Carta a mi terapeuta



Durante varios años tuve la sensación de olvidar de manera permanente, de como los momentos que se convierten en tiempo pasado se van borrando de mi memoria, al menos los detalles, como si me hubiera hecho el hábito de olvidar a cada paso, olvidando que olvido. En cierto sentido saber que cerraba las puertas de la memoria me hizo conversar con mi terapeuta "joven colega de ojos amplios y agudas palabras", esto ayudó a remover algunas piedras que cubrían el pasado, así procedí a reconstruir un poco de historia a partir de pinturas rupestres, a cada paso que dí pude comprender el comportamiento presente. Entonces entré a los terrenos que me prohibieron recordar los viejos fantasmas, los miedos, las tristezas, los momentos que marcaron la piel y el corazón de cualquier persona (mi persona), y aunque no era la primera vez que intentaba reconciliar las raíces, me pareció infinitamente más fructífero el momento actual, los años no pasan en vano (o pasan demasiado rápido).

Atravesé la lejana infancia donde ambivalentes sentimientos fueron traídos a cenar, los polvos y las miradas desamparadas de un lugar sin tiempo, caminé por las veredas que no llevan a ninguna parte, solo a la seguridad de la madriguera, donde los adolescentes comparten su miedo de ser tragados por el mundo en luna llena. Observé el desfiladero hondo y profundo de los riesgos no tomados, el viejo paraje donde se marchitaron los sueños, las musas y las melodías. Sentí en lo profundo los atardeceres donde apacible se esperan los tiempos mejores. Compartí de nuevo las risas, el llanto y la despedida con los seres que fueron parte de esa ciudad amurallada y en llamas. Comprendí los cambios pequeños e imperceptibles y los grandes e irremediables. Perdoné a mis demonios empezando conmigo mismo y respiré profundo antes de seguir mi camino.

Al cabo de un tiempo, mi terapeuta dijo: "es una historia digna de contar, de sentirse orgulloso, pues pese a la tormenta sigues aquí, no se cómo pero lo lograste, eres un sobreviviente..." lo tomé como un cumplido de resiliencia y lo memoricé por si acaso.

El tiempo pasado cobró estructura, se hizo real y tangible, con sabias cicatrices, como un libro de cuentos que yace disponible para un día adentrarse en sus historias y aprender de él. Hoy antes de seguir mi camino reconozco los capítulos que he leído de mi mismo y aunque no los he entendido todos, se que al volver a leer encontraré más tesoros.

Procuro no pensar demasiado el presente, sino utilizar la mente con su complejidad y disfrutar los placeres simples, las amistades verdaderas, procuro pensar fuera de la cabeza y sentir dentro del cuerpo, me pongo a imaginar que escribo todos los días. Para el futuro y antes de seguir mi camino; abro mis brazos como las ramas de un árbol y empiezo como finaliza Saramago: "Hacia la hora del mediodía, con la marea, La Isla Desconocida se hizo por fin a la mar, a la búsqueda de sí misma".

A mi terapeuta.

martes, 27 de agosto de 2013

El consumo te consume

Consumisno, crédito, América latina

El escritor F. Scott Fitzgerald decía del alcohol: “primero, te tomas un trago, luego el trago se toma un trago, luego el trago te toma a ti”. Lo mismo podríamos decir sobre el consumo. En particular, sobre el consumo conspicuo, que busca y genera estatus y reconocimiento social. Es parte natural de la historia de las clases medias desde que Max Weber describía sobre los modales de la nueva burguesía alemana y Thorstein Veblen retrataba los excesos del consumismo americano hace más de un siglo. En las próximas semanas y meses el consumo estará en los titulares prensa en nuestra región. Repasemos los motivos.

La espiral del consumo

Primero, algunos datos. El consumo es el motor de las economías latinoamericanas. Contabiliza el 59% del PIB en Brasil, 66%  en Mexico, 69% en Chile, 77% en  Honduras y 88% en República Dominicana.  No solo que pesa mucho, sino que es el dínamo de crecimiento en la región. Durante la última década –a pesar de vaivenes de crecimiento– el consumo se mantuvo a flote. Contabiliza hoy más de dos tercios del crecimiento económico de Brasil, de México y de Chile del último año.

El consumo también redundó en una significativa reducción de la pobreza y la emergencia de estratos medios en la región. El medio emergente se debe a mercados laborales dinámicos, a su vez alimentados por consumo de estos mismos estratos. Hoy, el grupo más grande de la población en la región ya no es “pobre” en el sentido estadístico, sino “vulnerable”, inserto en mercados laborales precarios pero con más ingreso y más poder adquisitivo que antes.

Segundo, una preocupación. El consumo está íntimamente ligado a condiciones de alta liquidez, crédito fácil y endeudamiento de los hogares. La deuda acumulada por los hogares se disparó en toda la región. De acuerdo a datos de Morgan Stanley, los hogares chilenos tienen una deuda equivalente a más del 60% de su ingreso disponible. Los hogares brasileños siguen con algo más del 30%; Perú y Colombia con algo menos del 30%.  A nivel macro, préstamos para la compra de vivienda siguen siendo el crédito de mayor peso; en Chile supone cerca del 20% del PIB, en Colombia y México se acerca al 10%. La excepción importante es Brasil donde el crédito de consumo es cercano a 20% del PIB –y supone el 80% de todo el crédito que va dirigido a hogares.

Composición del crédito a hogares –países de América Latina



Fuente: Fondo Monetario Internacional, 2013

El fin del boom

Noticias del “fin del boom latinoamericano” son prematuras, pero la caída de los precios de commodities que sostiene la alta liquidez de nuestras economías ya es innegable. La depreciación gradual de nuestras monedas, aumentos en las tasas de interés y pérdida de reservas internacionales son parte de un proceso de amortiguamiento de este declive. Ya lo vemos en Brasil, con aumentos en tasas de interés, y lo vemos en todos los países con la salida de capital en las últimas semanas.

¿Cómo afectará esto al consumo? El problema con el fin del boom es lo que no conocemos: la secuencia de la desaceleración y el impacto sobre grupos vulnerables. Y es que el proceso de deflación de un boom no es simplemente el proceso de aceleración en reversa. Depende de las decisiones de millones de agentes económicos y de las reacciones de autoridades de ministros de finanzas y presidentes de bancos centrales. Dos circuitos son conocidos en la literatura.

El circuito “¡alto, pare!”. En la literatura se denomina sudden stop. Si las salidas de capital no son contrarrestadas por el Banco Central –si las autoridades no intervienen, aumentando tasas de interés, depreciando el tipo de cambio y/o perdiendo reservas internacionales, veremos una gradual “compresión” que habitualmente termina en devaluación dolorosa. América Latina ya tiene mucha experiencia con este circuito. Si se profundiza la desaceleración, se empiezan a poner nerviosos los prestamistas porque se van secando las fuentes de crédito y se van poniendo nerviosos los depositantes porque el sistema financiero se paraliza.

El circuito “susto pasajero”. Una alternativa es que el bajón parcial de los precios de los commodities sea pasajero –y acompañe un modesto crecimiento chino en los próximos años. Algo de esto emerge del análisis de mercados de los commodities de las últimas semanas. Los factores de demanda en Asia siguen siendo significativos. El efecto reciente de “salida de los commodities” de los mercados financieros depende aún de decisiones monetarias en EEUU y la Eurozona en los próximos meses.

Impactos sobre la pobreza

Desde el enfoque de desarrollo humano, lo que más preocupa es el impacto sobre la pobreza. Los mecanismos de desaceleración tienden a empezar en los mercados financieros (el crédito se va contrayendo) y toman un tiempo hasta afectar sectores líderes de la economía real (construcción, materiales de construcción) que eventualmente redundan en bajones de consumo y caídas en empleo (servicios que dependen del consumo: alimentos, comercio, recreación).  Ninguna de estas caídas es automática ni está predeterminada. Dependen de las decisiones de política pública que pueden y deben contrarrestarlas.

Los impactos, por supuesto, trascienden lo material. Una encuesta en EEUU preguntaba a una muestra de individuos cuales son los temas sobre los cuales prefieren no hablar con alguien que acaban de conocer: el “monto de mi deuda en la tarjeta de crédito” es el mayor tema tabú con un 81%. Le siguen “detalles de mi vida amorosa” 81%; “mi salario mensual” 77%; “problemas de salud”; 72% y “mi peso” 50%. Estoy convencido que los resultados de una encuesta semejante en América Latina no daría para tanto. Sin embargo, la deificación del dinero fácil preocupa; en estos tiempos turbulentos, que el consumo no nos consuma.

Fuente: Blog Humanum

lunes, 12 de agosto de 2013

Lidiar con el estrés del regreso a clases



Los padres tienen mucho en que pensar: los pagos de la hipoteca, la salud, el cuidado de los padres ancianos, criar a los niños, sólo para nombrar unos pocos. Al acercarse el nuevo año escolar, se enfrentan a estresantes adicionales - el pago de suministros de regreso a la escuela, ropa y posiblemente matrícula.

Muchos padres también pueden estar preocupados por sus hijos al entrar a una nueva escuela, el cambio de zona de la nueva escuela, un año académico más riguroso o hacer frente a situaciones sociales difíciles. A menudo, el miedo a lo desconocido - compañeros de clase, profesores, la nueva escuela - es el más estresante para todos los miembros de la familia, ya sean los niños saltando en el autobús escolar o sus padres que tienen que decir adiós.

"El final del verano y el comienzo de un nuevo año escolar puede ser un momento estresante para los padres y los niños", dice la psicóloga Lynn Bufka, PhD. "Al tratar de gestionar el trabajo y el hogar, los padres a veces pueden pasar por alto los sentimientos de nerviosismo o ansiedad de sus hijos cuando comienza la escuela. Trabajar con sus hijos para aumentar la resiliencia y gestionar sus emociones puede ser beneficioso para la salud psicológica de toda la familia ".

Afortunadamente, los niños son muy capaces de hacer frente a los cambios y los padres pueden ayudar en el proceso, proporcionando un entorno que fomente la capacidad de recuperación y los anima a compartir y expresar sus sentimientos acerca de regresar a la escuela.

APA ofrece los siguientes consejos de regreso a la escuela:

  1. Practique el primer día de rutina de la escuela: Entre en una rutina antes de la primera semana de clases, ayudará a aliviar el impacto de despertarse temprano. La organización de la dinámica escolar - mochila, carpeta, caja de almuerzo o el dinero para la cafetería - le ayudará a hacer la primera mañana sin problemas. Tener comidas saludables, pero agradables para los niños ayudará a tenerlos con energía durante todo el día. Además, caminar por el edificio y la clase de su hijo le ayudará a aliviar la ansiedad de lo desconocido.
  2. Conozca a sus vecinos: Si su hijo está comenzando en una nueva escuela, camine alrededor de la cuadra y conozca a los niños del barrio. Trate de establecer una cita para jugar, averigüe donde pasan el rato los niños del barrio, al igual que los lugares comunitarios, centro de recreación o parques.
  3. Hable con su hijo: Pida a sus hijos que hablen sobre sus temores o preocupaciones acerca de ir a la escuela les ayudará a compartir su carga. Pregunte qué les gustaba de su escuela o grado anterior y ver cómo las cosas positivas se pueden incorporar en su nueva experiencia.
  4. Empatice con sus hijos: El cambio puede ser difícil, pero también apasionante. Deje que sus hijos sepan que usted está enterado de lo que está pasando y que va a estar allí para ayudar en el proceso. Los nervios son normales, pero ponen de manifiesto que no todo lo que es diferente es necesariamente malo. Es importante alentar a los niños a enfrentar sus miedos en lugar de caer en la trampa de fomentar la evasión.
  5. Cómo participar y pedir ayuda: El conocimiento de la escuela y la comunidad nos ayuda a entender mejor el entorno del niño y de la transición que él o ella está experimentando. Los miembros de la comunidad y la escuela pueden ser de apoyo para usted y su hijo. Si siente que el estrés del año escolar es demasiado para usted y su hijo, busque el consejo experto de un profesional de salud mental, como un psicólogo, le ayudará a gestionar mejor y sobrellevar la situación.

Un agradecimiento especial a la Dra. Mary Alvord por su ayuda con este artículo.

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Fuente: APA

jueves, 8 de agosto de 2013

La OMS publica unas directrices sobre la atención de salud mental tras los eventos traumáticos



Nuevo protocolo y directrices clínicas para dispensar una atención de salud mental eficaz a adultos y niños expuestos a traumas o a la pérdida de seres queridos.
GINEBRA | 6 DE AGOSTO DE 2013 - La Organización Mundial de la Salud publica hoy un nuevo protocolo y directrices clínicas destinados a los trabajadores sanitarios para el tratamiento de las repercusiones de los traumas y la pérdida de seres queridos en la salud mental.

Los trastornos mentales son un problema frecuente, discapacitante y por lo general no tratado, lo que llevó en 2008 a desarrollar el Programa de Acción Mundial en Salud Mental (mhGAP), concebido al objeto de expandir la atención para los trastornos mentales, neurológicos y por uso de sustancias mediante protocolos terapéuticos sencillos que pueden ser aplicados por los médicos y enfermeras de atención primaria.

La OMS amplía ahora sus objetivos incluyendo la atención para el trastorno de estrés postraumático (TEPT), el estrés agudo y el duelo como parte de ese programa mundial.

"Hemos recibido numerosas peticiones de orientación para ofrecer atención de salud mental a las personas que acaban de sufrir eventos traumáticos o la pérdida de seres queridos", ha dicho el Dr. Oleg Chestnov, Subdirector General de la OMS para Enfermedades No Transmisibles y Salud Mental. “Los profesionales de la atención primaria podrán ofrecer ahora apoyo básico fundamentado en la mejor evidencia disponible. Aprenderán así también a derivar a los pacientes que necesiten un tratamiento más avanzado".

Los eventos traumáticos y la pérdida de seres queridos son frecuentes en la vida. En un estudio de la OMS llevado a cabo en 21 países, más del 10% de los encuestados declararon que habían sido testigos de actos de violencia (21,8%) o habían sufrido violencia interpersonal (18,8%), accidentes (17,7%), exposición a conflictos bélicos (16,2%) o eventos traumáticos relacionados con seres queridos (12,5%). Se estima en el estudio que un 3,6% de la población mundial ha sufrido un trastorno de estrés postraumático (TEPT) en el último año.

Con el nuevo protocolo, publicado conjuntamente con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), el personal de atención primaria puede ofrecer apoyo psicosocial básico a los refugiados y a las personas expuestas a traumas o a la pérdida de seres queridos en otras situaciones.

El tipo de apoyo ofrecido abarca los primeros auxilios psicológicos, la gestión del estrés, y la ayuda a los afectados para enseñarles métodos de afrontamiento positivos y posibilidades de apoyo social, o reforzarlos en su caso.

Además, ante los afectados por el trastorno de estrés postraumático, debe considerarse la posibilidad de derivarlos para que reciban tratamiento avanzado, como por ejemplo terapia cognitivo-conductual o una nueva técnica conocida como desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares (EMDR). Estas técnicas ayudan a las personas a atenuar los recuerdos vívidos, reiterados y no deseados de eventos traumáticos. Se recomienda una mayor capacitación y supervisión para ampliar las posibilidades de acceso a esos métodos.

Además se pone en guardia al personal de atención primaria frente a algunos tratamientos demasiado corrientes. Por ejemplo, las benzodiacepinas, fármacos contra la ansiedad, son una opción que debe evitarse para aliviar los síntomas de estrés traumático agudo y los problemas de insomnio durante el mes siguiente al evento potencialmente traumático.

"El TEPT debe tratarse paralelamente a otros posibles trastornos mentales", señala el Dr. Mark van Ommeren, investigador del Departamento de Salud Mental y Abuso de Sustancias de la OMS. "Este nuevo y sencillo protocolo de tratamiento OMS/ACNUR servirá de orientación para trabajadores sanitarios de todo el mundo que han de ayudar a adultos y niños afectados por dolencias específicamente relacionadas con el estrés." Las nuevas directrices y protocolo se han publicado hoy en un artículo aparecido en The Journal of the American Medical Association.

Tanto el protocolo clínico del mhGAP sobre la evaluación y el tratamiento de las enfermedades específicamente relacionadas con el estrés como las directrices de la OMS en que se basa el módulo pueden consultarse en este enlace.


Información adicional:

No hay datos que demuestren que las benzodiacepinas, un medicamento común contra la ansiedad, alivien los síntomas de estrés postraumático tras un evento potencialmente traumático reciente; de hecho, pueden retrasar la recuperación tras ese tipo de eventos.

Los principales motivos de preocupación en torno al uso de las benzodiacepinas son que muchas personas desarrollan tolerancia a sus efectos, apenas obtienen beneficio terapéutico cuando las consumen de forma crónica, se vuelven dependientes de ellas y sufren un síndrome de abstinencia al dejar de tomarlas.

En consecuencia, la recomendación de la OMS es que no se ofrezcan benzodiacepinas a los adultos para mitigar los síntomas de estrés traumático agudo asociados a un deterioro importante del funcionamiento diario durante el mes siguiente al evento potencialmente traumático.

En la recomendación de la OMS se señala también que las benzodiacepinas pueden ser útiles para otros trastornos mentales.

Fuente: Organización Panamericana de la Salud

Para más información, puede ponerse en contacto con:
Daniel Epstein
Responsable de Comunicación
Organización Mundial de la Salud
Oficina: 41 22 791 4458
Móvil: 41 79 475 5536
epsteind@who.int
Fadéla Chaib
Responsable de Comunicación / Portavoz de la OMS
Organización Mundial de la Salud
Tel.: +41227913228
Móvil: +41794755556
chaibf@who.int
Última actualización el Martes 06 de Agosto de 2013 15:42