martes, 29 de marzo de 2016

Diez datos acerca del desarrollo en la primera infancia como determinante social de la salud













Dato 1
El desarrollo cerebral y biológico durante los primeros años de vida depende de la calidad de la estimulación que el lactante recibe de su entorno: familia, comunidad y sociedad. El desarrollo en la primera infancia, a su vez, es un determinante de la salud, el bienestar y la capacidad de aprendizaje durante toda la vida. La conjunción de estos datos señalan al desarrollo en la primera infancia como un determinante social de la salud.

Dato 2
Si se quiere lograr un desarrollo sano en la primera infancia es preciso crear las condiciones adecuadas para que el niño, desde el periodo prenatal hasta los ocho años, se desarrolle por igual en los aspectos físicos, socioafectivos y lingüístico-cognitivos.

Dato 3
El grado de seguridad y de cohesión social de los vecindarios y aldeas, así como la atención que se dedique a los niños, son factores importantes para el desarrollo en la primera infancia.

Dato 4
Para mejorar el desarrollo en la primera infancia es preciso que a nivel mundial las comunidades mejoren permanentemente las condiciones en que las familias crían a sus hijos, para lo cual han de atenderse las necesidades en materia de seguridad económica, flexibilidad en los horarios de trabajo, información y apoyo, salud y servicios adecuados de puericultura.

Dato 5
Es necesario eliminar los obstáculos que impiden el acceso a programas y servicios de eficacia demostrada para favorecer el desarrollo físico, socioafectivo y lingüístico-cognitivo en la primera infancia.

Dato 6
Los niños sin cuidado parental deben recibir una atención que los estimule, los apoye y los ayude a crecer. Una puericultura y una educación de alta calidad en la primera infancia pueden mejorar sus posibilidades de éxito en la vida.

Dato 7
El desarrollo en la primera infancia constituye la base del desarrollo humano y debe ser un aspecto clave para determinar el grado de éxito de las sociedades. La medición a nivel mundial de la situación del desarrollo en la primera infancia, basada en métodos comparables, permitirá que las sociedades puedan determinar su grado de éxito.

Dato 8
Para garantizar un desarrollo sano en la primera infancia se requiere la acción conjunta no sólo de los organismos internacionales, nacionales y locales, sino también de las familias a nivel mundial.

Dato 9
Muchos participantes en la comunidad internacional para el desarrollo consideran que el desarrollo del niño es tan importante como su supervivencia, pero esta idea todavía no se refleja en la financiación de los programas de desarrollo.

Dato 10
De todos los determinantes sociales en la salud, el relativo al desarrollo en la primera infancia es el que los dirigentes económicos de las sociedades entienden con más facilidad, porque un mejor desarrollo en la primera infancia no sólo significa una mejora de la salud, sino también la existencia de una fuerza de trabajo más productiva y la reducción de los costos tanto en la justicia penal como en otros componentes de la red de seguridad social. Las instituciones fiscales y monetarias a nivel nacional e internacional deben reconocer que el gasto destinado a mejorar el desarrollo en la primera infancia es una inversión y, por consiguiente, han de incorporarlo en sus políticas.

Fuente: Organización Mundial de la Salud

viernes, 11 de marzo de 2016

Qué tal si me perdono



Me he sentado a tomar un café conmigo mismo, frente al espejo y me descubrí alzándome la ceja como siempre, entonces me dijo a mí mismo; ¡ya estuvo bueno de ser tan duro! Y que lo mejor era simplemente perdonarme.

Me perdono por dejarme en último lugar infinidad de veces…

Me perdono por hacerme pedazos para completar a otros…

Me perdono por no tener tiempo para mí…

Me perdono por no hacerme caso, y tropezar con el mismo obstáculo una y mil veces…

Me perdono por poner mi salud como un pendiente y no como una prioridad…

Me perdono por haber hablado de más…

Me perdono por haberme callado…

Me perdono por confundir reasignación con tolerancia…

Me perdono por mentirme…

Me perdono por no verme al espejo más seguido…

Me perdono por no ser más amable conmigo mismo…

Me perdono por no tenerme paciencia no constancia…

Me perdono por ser tan rudo cuando se trata de mi…

Me perdono no encajar en un molde…

Me perdono por no permitirme muchas cosas…

Me perdono por no disfrutar de otras tantas…

Me perdono por no valorar los momentos que valen la pena y darme cuenta muy tarde…

Me dije a mí mismo, debemos aprender a soltar, a dejar ir y sobre todo; ¡a perdonar! Debemos hacer frente común contra el mundo que está en nuestra contra… Simplemente es el mundo y la gente es gente con lo bueno y con lo malo, a veces solo estamos parados en el camino equivocado con alguien que viene a todo pulmón y nos arrasa sin miramientos.

No hay explicaciones ni justificaciones, es así y así sucede.

¿Sabes? Le dije a mi niño interior que necesito tu abrazo, tu complicidad, he aquí el trato… Menos reproches y más amor, menos revivir el momento y más perdón, ¿y si me perdono? Ampliamente y de verdad, sin echarme en cara después mis errores, sin pensar en un problema toda la noche, sin sentir una punzada con un recuerdo corrupto cruzando la mente, ¿y si perdono mis errores y mi pasado?

Si, me perdono, me acepto, me acomodo las piezas y me reseteo la memoria y el corazón para poder perdonarme… ¡Si, me perdono para empezara vivir!



Fuente: Maritza Sánchez, Desde Instagram @psicomami, Directora de @psicomamicenter